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miércoles, 27 de mayo de 2015

HAMBURGUESA ASTURIANA (HAMBURGUESAS CASERAS III)


Otra de las hamburguesas que más nos gusta en casa... da un poco de trabajo, pero la verdad es que merece la pena. Está im-pre-sio-nan-te!

No es que sea complicada, sino que como lleva bastantes ingredientes hay que estar un ratito en la cocina, pero ninguno de ellos es difícil ni laborioso.
 
Además de la carne de hamburguesa, lleva: cebolleta confitada, champiñones, queso azul, manzana salteada y huevo frito.

 
Queda una hamburguesa súper sabrosa, con contraste dulce-salado, muy jugosa... ¡si no fuese porque son las 8 de la mañana ahora mismo me preparaba una!
 
Por supuesto podemos pasar de alguno de los ingredientes,  o añadir algún otro que nos guste... pero os recomiendo probarla así, al menos una vez, y luego ya la tuneáis a vuestro gusto.

Para acompañar, siempre unas patatas fritas, en este caso con piel.

Voy a tener que crear la etiqueta hamburguesa, vamos ya por la tercera. Pinchando aquí  podéis ver las otras dos publicadas.

Las cantidades que os pongo son para 4 hamburguesas

Ingredientes:
Para los panes de hamburguesa:
- 150 ml de leche (usé entera)
-1 huevo pequeño
-15 ml de aceite de girasol
-275g de harina de fuerza
-1 cucharadita de sal 
-1 cucharadita de azúcar 
-1/2 sobre de levadura seca de panadero
-sésamo (opcional)

Para la hamburguesa:
- 500 g de carne de ternera picada
- 4 lonchas de bacon
- sal
- un huevo pequeño
- pan rallado (una cucharadita pequeña)
- mostaza de dijon

Acompañando a la carne:
- cebolleta caramelizada
- champiñones salteados
- queso azul
- manzana salteada
- huevo frito

Para acompañar:
- patatas fritas

Os pongo el orden en el que las hice yo:

Primero preparamos la carne de hamburguesa. Hay que hacerlo al menos un par de horas antes, mejor si es de un día para otro, estarán mucho más sabrosas.

Salamos la carne, y añadimos el bacon muy finamente picado. Luego añadimos la mostaza de dijon, el huevo batido y la cucharadita de pan rallado, para que ligue todo.

Formamos las hamburguesas y guardamos en la nevera hasta que vayamos a utilizarlas.

La verdad es que como están tan de moda podemos encontrar hamburguesas ya preparadas muy buenas, yo normalmente compro unas de vaca asturiana que están para chuparse los dedos. Así que este paso podemos saltárnoslo perfectamente si conseguimos unas buenas hamburguesas "de confianza".


Para hacer la masa de lo panes, yo utilicé como siempre la panificadora:
Introducimos en la cubeta los ingredientes (excepto el sésamo) en el orden en que están en la receta: primero los líquidos y luego los sólidos.
Ponemos el programa masa, y esperamos a que acabe.
Últimamente (porque tengo la pani medio estropeada) estoy utilizando el programa masa para pasta, lo pongo 2 veces seguidas y luego dejo que repose un par de horas, va muy bien también para las masas.

Para hacer la masa a mano, haremos un volcán con la harina. Hacemos un hueco en el centro, y ponemos el resto de ingredientes (otra vez excepto el sésamo). Vamos integrando poco a poco, hasta tener una masa manejable.
Si es necesario, añadiremos un poco más de harina, pero muy poco a poco.
Formamos una bola y dejamos reposar hasta que doble su volumen, sobre un par de horas.

Cuando la masa haya levado (a mano o a máquina), formaremos los bollos.
Dividimos la masa en 4 partes iguales,  y formamos los bollos redondos.
Los pintamos con huevo o leche, y si nos gusta les ponemos semillas de sésamo por encima.

Dejamos que vuelvan a levar sobre la bandeja de horno en la que los hornearemos. Esta vez es más rápido, con una hora es suficiente.
Debemos dejar bastante separación entre ellos, crecen bastante en el levado y luego al hornear todavía más.

Calentamos el horno a 190ºC, y cuando esté a punto metemos los bollos unos 20 minutos, hasta que estén doraditos.
Reservamos.


Para hacer la cebolleta confitada, ponemos un chorrito de aceite en una olla al fuego suave.
Picamos la cebolleta en 4 partes y laminamos.
La introducimos en la olla, añadimos sal, y dejamos que se vaya pasando muy poco a poco, confitándose lentamente.

La cebolleta como es más tierna se hace antes que la cebolla, así que en unos 20 minutos estará lista.

Si queremos podemos añadirle a mitad de cocción una cucharadita de azúcar moreno y un poco de vinagre de Módena, pero no es imprescindible. La hace más aromática, pero está muy buena también sin nada.

Salteamos con un poco de aceite unos champiñones naturales laminados, y reservamos.

Salteamos también (esta vez con mantequilla, le queda genial) una manzana cortada en gajos finos. Podemos utilizar la que prefiramos, a mi para esto me gusta bastante la jonagored.

Freímos un huevo (en este caso era de casa, así que mejor imposible), y finalmente hacemos las hamburguesas a nuestro gusto.


Montamos la hamburguesa:

Primero ponemos la carne, luego la cebolleta caramelizada, los champiñones, queso azul al gusto (no demasiado, para no matar el resto de sabores), la manzana salteada y por último, coronando la torre de placer, el huevo frito.

No necesita ningún tipo de salsa más, así tal cual está perfecta, muy sabrosa y melosa.

Para acompañar, esta vez hice unas patatas fritas con piel (importante limpiar bien la piel antes de picarlas).

Como os advertí al principio, son bastantes pasos, pero una vez que probamos el conjunto nos olvidamos de toda la "cacharrada" que vamos a tener que fregar al acabar... merece la pena.



viernes, 31 de octubre de 2014

"PIDE" TURCO

 
Otra receta de pan internacional de la mano de Bake the World, tienen una mano especial para escoger las recetas estas chicas.

Este mes viajamos virtualmente a Turquía, y elaboramos un pide turco (o pide turca, lo he visto escrito de las dos formas).

Es una especie de pizza alargada, supersabrosa, que nos ha encantado en casa.
Lo mejor es que cuando lo probamos dijimos: sabe a turco. Y es que es cierto, aunque por el aspecto puedas pensar que se parece a la pizza que todos conocemos (y amamos), la mezcla de ingredientes y especias lo hace totalmente diferente, muy sorprendente desde primer mordisco.
 
Generalmente se hace con carne picada (a mano o a máquina) de oveja, cordero o ternera. Yo no como cordero (ni oveja, aunque nunca se me había dado el caso de tener que rechazarla), así que estaba claro: la mía iba a ser de ternera.
Eso sí, utilicé queso rallado de oveja, para que le aportase ese regustillo tan especial que tiene al pide.
 
 
Para hacerlo he seguido la receta de Hands in dough, un blog que os recomiendo visitar (está en castellano, no os dejéis engañar por su nombre). Una pena que no haya entradas desde 2012, aunque si lo visitáis os daréis cuenta de que es por un buen motivo.
 
De todas las recetas que vi esta era de las más sencillas, con ingredientes que todos tenemos en la despensa, y con un resultado impresionante.
¡Nos los acabamos en un visto y no visto!
 
Ingredientes:
Para la masa:
- 100 ml de agua
- una cucharada pequeña de aceite de oliva
- una cucharada sopera de yogur natural
- 225 g de harina de trigo de fuerza
- 6 gramos de sal
- medio sobre de levadura de panadería o 1/2 cubito si es fresca
- una pizca de azúcar
 
Para el relleno:
- aceite de oliva
- 1/2 cebolla
- pimiento rojo y verde al gusto
- un tomate pequeño
- sal
- 250 g de carne picada
- especias al gusto (le puse comino, cúrcuma y pasta harissa)
- queso viejo de oveja (rallado)
 
- opcional, si queréis que pique: cayena, especias o pasta harissa 
- opcional: mozzarella, para darle cremosidad
 
Para estirar la masa: harina de trigo, semolina o sémola de trigo.
 
 
Empezaremos preparando la masa, para que mientras leve podamos preparar con calma el guiso de relleno.
 
Yo como siempre hice la masa en la panificadora, sin más que poner todos los ingredientes en la cubeta en el orden en que os los pongo y escoger el programa masa.
 
Si tenéis que hacerlo a mano, como siempre os digo, después de mezclar todos los ingredientes no os olvidéis de un buen amasado, ya que es muy importante para el desarrollo de la masa.
Muchas veces al hacer la receta a mano es necesario añadir más harina para poder amasar, ya que si no se pega muchísimo al principio a las manos. Os recomiendo añadir la mínima posible, ya que si no luego se notará en el resultado final. 3 de paciencia por una de harina. ;)
 
Mientras dejamos que nuestra masa leve (hora y media o 2 horas), vamos preparando el relleno.
 
 
En un recipiente al fuego (yo lo hice en una sartén, pero puede ser un cazo, una olla, o lo que queramos) ponemos un poco de aceite de oliva a calentar.
 
Podemos poner directamente las verduras crudas en el pide, pero a mi personalmente me gusta que estén blanditas, así que las añadí al relleno ya cocinadas.
 
Añadimos la cebolla y los pimientos picados a nuestro gusto. A mi me gustan finos, pero puede ser como más os gusten.
Pasado como un minuto, añadimos el tomate pelado y picado en trozos. Acabará desapareciendo casi del todo.
 
Damos unas vueltas, que haga chup chup, y cuando empiecen a ablandarse las verduras añadimos la carne picada.
 
Añadimos entonces también las especias y por último la sal, siempre menos cantidad de la que le solamos poner cuando no hay especias.
Es mejor quedarnos cortos y rectificar, que pasarnos y que quede demasiado fuerte.
 
En cuanto esté lista la apagamos, ya que como luego va a ir al horno corremos el riesgo de que esté  demasiado seca.
De hecho lo mejor es dejarla un poquito cruda, para darle el remate final en el horno.
 
Reservamos
 
 
Cuando la masa esté a punto, bien levada, desgasificamos y nos preparamos para formar el pide.
 
Yo la estiré con una mezcla de harina, semolina y sémola de trigo, que me encanta como queda sobre todo en los bordes de las masas.
 
Directamente sobre el papel de horno en el que luego la horneé, para poder moverlo sin que se deforme. Viendo vídeos en YouTube se ve que los expertos la hacen sobre una mesa y luego lo pasan al horno simplemente cogiéndola con las manos y estirando... Por lo que pudiese pasar, ni se me ocurrió probarlo.
 
Podemos hacer los pides del tamaño que queramos, individuales o para compartir.
Yo dividí la masa en dos partes, aunque en tres tampoco hubiese quedado mal.
 
Bien, pues con las manos o con un rodillo (os recomiendo con el rodillo, para que quede más homogénea) estiramos la masa de forma ovalada.
Extendemos el guiso de carne sobre la superficie, dejando un borde de unos 2-3 centímetros.
 
Doblamos los bordes sobre los laterales y formamos los "cuernos" de los extremos, dándole su forma característica de canoa.
 
Para rematarla sólo nos queda  rallar un poco de queso de oveja (o al gusto) por encima.
 
Yo le puse también un poquito de mozzarella, pero sólo 1/4 de bola para cada pide. Le queda muy bien, sin aportar mucho sabor sí que aporta cremosidad.
 
 
Sin más la llevamos al horno bien precalentado, a unos 220ºC. Los hice sobre la piedra de hornear, aún llevando el papel de horno por medio quedan genial.
 
Cuando veamos que están hechos las sacamos del horno... cortamos en porciones... y a disfrutarlos!
 
Como os decía al principio sabe "a turco", si os gusta la comida turca tenéis que probar esta receta.
 
Sin duda es una alternativa estupenda a la pizza, más ligera (depende de la cantidad de ingredientes que le pongamos, claro) y muy sabrosa.
 
 
El primer pide lo hice siguiendo la receta original, pero al segundo le puse menos guiso de carne, añadí más queso rallado (mezcla de 3 quesos especial gratinar) y unas tiritas de bacon (nada ortodoxo, cierto)... y estaba también de muerte.
 
Este se parecía más a una pizza tradicional. No sabría decir cual está mejor, los dos nos gustaron mucho.
 
Sin duda lo repetiremos, porque tanto la masa como el relleno nos encantó. Os animo a probarlo y contarme qué os parece, a ver si os gusta tanto como a nosotros.
 

domingo, 18 de septiembre de 2011

PIZZA BOLOÑESA


Whole Kitchen en su Propuesta Salada para el mes de septiembre nos invita a preparar un clásico de la cocina italiana, la Pizza .

¡Y a mi me viene de perlas! Hacía ya una temporadita que quería publicar una pizza, para enseñaros dos de los últimos descubrimientos que he hecho recientemente con los que estoy muy contenta.

El primero es un "sucedáneo" de piedra de hornear. Como os contaba en alguna otra entrada, tenía ganas de comprarme una piedra, pero no me decidía a encargarla sin saber si realmente le iba a sacar partido o no.
Así que cuando vi esta placa de hornear (no es de piedra, es cerámica resistente al horno), la compré para probar si se notaba la diferencia con una bandeja de horno tradicional o la especial para pizza con agujeritos.

Y se nota, se nota. Se nota mucho. Queda la masa crujiente por fuera y perfecta por dentro, es una maravilla. Además, la pizza se hace mucho más rápido.

Tuve el acierto de sacarle una foto antes de estrenarla, para poder mostraros como era. Y digo era porque ahora está bastante manchada, la uso un montón y es inevitable que caiga algún líquido. Pero funciona igual de bien que al principio, eh? ;-)

Os pongo en un comentario los "detalles".


El otro descubrimiento del que os hablaba  tengo que agradecérselo a Harimsa. El año pasado me mandaron un maletín con unas muestras de algunas de sus harinas, como a un montón de bloggeros más.

Entre ellas estaba caja una para hacer pescadito frito. Estuvo un montón de tiempo esperando para ser usada, pero como no suelo hacer el pescado frito, nunca encontraba el momento de probarla.
Un día en el que estaba revisando las fechas de caducidad me fijé en los ingredientes, y menuda alegría me llevé cuando vi que eran semolina y harina de trigo.

Semolina, la había buscado un montón y me fue imposible conseguirla. ¡Y resultó que la tenía en casa desde hacía tiempo!
Había econtrado (y usado) sémola, pero era demasiado gruesa, esta me gusta mucho más.

Puede ponerse en los ingredientes de la masa, aunque yo la utilizo sólo para estirarla. Le da un acabado crocante súper especial, me encanta.

Sin más vamos con los ingredientes, no me voy a extender mucho ya que lo más importante ya está dicho, la pizza es súper normal y no tiene más singularidad que las que os he comentado.

Ingredientes:
Para la masa:
- 370 gr de harina de fuerza
- 15 gr de levadura fresca de panadero (o 2/3 de sobre seca)
- 180 ml/gr de agua
- 8 gr de sal fina

Topping:
- salsa boloñesa
- mezcla de quesos para gratinar
- bacon en lonchas
- orégano



Si hacemos la masa en la panificadora, meteremos los ingredientes en el orden en que están escritos,  pondremos el programa masas y a disfrutar de dos horitas hasta que esté lista para extenderse.

Si hacemos la masa a mano, os pongo como la hago (hacía, mejor dicho):
En una taza, caliento ligeramente el agua (medio minuto al microondas) y deshago en ella la levadura de panadero.

En un bol grande mezclamos la harina con la sal, hacemos un hueco central y añadimos la mezcla de agua y levadura.

Mezclamos hasta que estén bien integrados, y amasamos al menos 10 minutos sobre la encimera.

Aunque en principio parezca que necesita más harina porque se pega a las manos, es importante esperar al menos hasta la mitad del amasado para asegurarnos de si hace falta realmente (generalmente no es necesario).

Cuando esté lista, la ponemos en un bol tapada con un paño o un film, y la dejamos levar hora y media en un sitio apartado de corrientes.
Como ya os comenté en alguna otra entrada de masa fermentada, siempre la pongo encima de la tele (ventajas de tener una tele de hace más de 10 años), leva de maravilla y súper rápido.


Pasado el tiempo de reposo, los pasos son comunes.

Unos 15 minutos antes de empezar a hacer la pizza, metemos la "piedra" sobre la rejilla del horno, poniéndola en la parte alta del mismo.
Una vez esté dentro del horno lo encendemos a 230º con calor y grill, y lo dejaremos así hasta que saquemos la pizza. Tiene que estar bien caliente para que la base funcione perfectamente.

Espolvoreamos la encimera con la mezcla de harina y semolina de trigo, y volcamos la masa levada sobre ella.

Vamos estirándola con los dedos, dándole forma redondeada. En este caso como le iba a poner ingredientes bastante pesados y húmedos la dejé más gruesa que normalmente, para que no se rompiese.

Ponemos sobre ella los ingredientes que hayamos escogido, esta vez salsa boloñesa, orégano, mezcla de quesos para gratinar, un  par de lonchas de bacon en trozos y más orégano (en este orden).


Cuando la tengamos preparada, con mucho (muchísmo) cuidado abrimos el horno, y bajamos la rejilla hasta la parte más baja del horno.

Rápidamente ponemos la pizza sobre ella (este es un paso delicado, de aquí vienen la mayoría de las manchas de mi piedra cerámica), y cerramos la puerta para que se escape la menor cantidad de calor posible.

Por si os sirve de consejo, os pongo como suelo hacer yo esto: una vez tengo ya la masa estirada y formada, la  pongo sobre una chapa de hornear previamente espolvoreada con mezcla de harina y semolina.
Es importante dejarla tal y como queda, sin moverla para que no se pegue a la chapa. Es preferible tener una pizza un poco ovalada a que se pegue, creedme.
Ponemos el resto de ingredientes lo más rápido posible, para que la masa no absorba la harina y luego sea fácil deslizarla.

Cuando la vayamos a colocarla sobre la base cerámica en el horno, utilizamos la chapa como si fuese una pala típica de panadero, dejando caer la pizza en un movimiento rápido.


El tiempo de horneado dependerá del grosor de la masa y de la humedad de los ingredientes que pongamos encima de ella, al hacerla en esta base suele ser entre 5 y 15 minutos.

Cuando a la vista parezca que está lista, abriremos el horno y con un tenedor levantaremos un poco el borde, para ver el aspecto de la suela.
En cuanto esté a nuestro gusto la subimos a la parte alta para terminar de gratinarla (si es necesario).

Apagamos el horno y sacamos la pizza (lo ideal es sacar sólo la pizza, dejando la base dentro del horno para que enfríe lentamente).

La dejamos reposar unos minutos hasta que pierda el exceso de calor.... y a disfrutarla!

Mirad el corte del borde, me gusta mucho como queda con esta base.

sábado, 12 de febrero de 2011

HAMBURGUESAS CASERAS (II)


¡Como me gusta hacer pan! Manipular la masa, darle forma, hornearla... y al final,  disfrutar del resultado! Es casi como un truco de magia.

Esta es una receta que vi en el blog de Eva, Ma Petite Boulangerie. Supongo que la mayoría ya lo conoceréis, pero a los que no, os recomiendo pasaros por su horno... es impresionante, hace unos panes inmejorables y súper variados. Me encanta vistitarla!

Eva en la entrada de los panecillos dice que no hay dos sin tres... pues a ver si es cierto! Estas son mis segundas hamburguesas, así que seguro que habrá unas terceras.

Ya os lo comentaba en las otras, el pan de hamburguesa hecho en casa es inmejorable. Queda blandito pero consistente (no se rompe aunque se humedezca), súper blanquito y esponjoso por dentro...mmm! Me dan ganas de hacer mañana otra hornada!

Con estas cantidades que os pongo hice 4 panes grandes y 4 pequeños, si fuesen todos grandes saldrían 6 de unos 140 gramos.

Ingredientes:
Para los panecillos:
- 250 gr de leche entera
- 10 gr de sal
- 1 huevo grande
- 50 gr de mantequilla
- 500 gr de harina de fuerza
- 1 sobre de levadura seca de panadero o 25 gr de fresca
- 15 gr de azúcar
-Opcional: semillas de sésamo, de amapola,...

Para rellenarlos:
- hamburguesas
- queso camembert
- mermelada de mora
- rúcula
- salsa césar

Empezaremos haciendo los panecillos.  Yo como casi siempre últimamente, la hice en la panificadora, pero os digo también como hacerla a mano.

Si hacemos la masa en la pani, introduciremos los ingredientes en este orden: leche, sal, huevo batido, mantequilla fundida, harina, levadura y azúcar.
Ponemos el programa masa (en la mía tarda 1:50 horas), y a esperar.


Si la hacemos a mano, empezaremos por tibiar la leche, pero que no se caliente demasiado para no matar la levadura.

Deshacemos en ella la levadura, y añadimos también la mantequilla para que se funda.
Seguimos con el azúcar, el huevo batido, y por último la harina de fuerza y la sal (estas dos últimas mezcladas).

Amasamos al menos 10 minutos, y ponemos la masa en un bol enharinado tapada con un paño para que leve.Como ya os dije otras veces, yo la pongo siempre encima de la tele encendida, sube genial.

También podemos ponerla en el horno apagado precalentado a 50º, no más.
La dejamos al menos una hora, hasta que duplique su volumen.


Cuando la masa haya fermentado, sobre la mesa o la encimera la boleamos o le damos un pequeño amasado, y la cortamos en trozos para hacer los bollitos.
Yo esto lo hago siempre pesándolos, para que sean todos iguales y no queden unos más pasados que otros al hornearlos.
En este caso eran de 140 gramos los grandes, y 65 los pequeños.

Hacemos los bollitos y los ponemos sobre la bandeja en la que los hornearemos, bien separados porque aún les queda otro levado y el horneado, en el que siguen creciendo.

Los ponemos en un lugar sin corrientes y a poder ser calentito (en este paso si que los meto en el horno a 50º).


Pasada más o menos una hora, ya habrán crecido bastante. Los sacamos del horno, y lo subimos a 180º.

Pincelamos los bollitos con agua, y si queremos los espolvoreamos con semillas de sésamo, amapola, ... o "al natural".
Yo hoy les puse semillas de amapola, las compré la semana pasada y tenía ganas de probarlas. Me encantaron, creo que las voy a usar bastante.

Los introducimos en el horno unos 18-20 minutos, hasta que estén doraditos y al tacto se note que están listos.

Los sacamos y los dejamos enfriar sobre una rejilla. Con unos minutos es suficiente, si están calentitos la hamburguesa queda incluso más rica.

Para rellenarlo, vamos haciendo la carne de hamburguesa a la plancha o a la parrilla, y mientras tanto preparamos el resto de ingredientes.

Son todos ingredientes con bastante "carácter", pero a mi me encanta como combinan todos juntos.


Untamos la base del panecillo con salsa césar (no mucha, para que no mate el resto de sabores).

Ponemos sobre ella la carne, unas rodajas de queso camembert, mermelada de mora o frutas del bosque (en este caso es mermelada casera de mora ), y un buen puñado de rúcula.

Tapamos con la otra mitad del panecillo, acompañamos con un refresco frío con hielo y unas patatas fritas... y a morir de placer!

lunes, 18 de octubre de 2010

CHILI CON CARNE

Whole kitchen en su Propuesta Salada para el mes de Octubre nos invita a preparar todo un clásico de la cocina Tex-Mex, un Chili con Carne.

Seguimos con las propuestas internacionales de Whole Kitchen! Este mes nos han propuesto un chili con carne. Otra receta que nunca había hecho ni probado... ¿cual será la del mes siguiente? ¡Qué intriga!

En el círculo nos aconsejaban dos opciones de acompañamiento: o con unos nachos en plan picoteo, o con arroz blanco para conseguir una comida muy completa. Como podéis ver por las fotos, lo acompañamos de arroz blanco.

Es un guiso contundente, muy sabroso y de los que te hacen "entrar en calor" al comerlos.

Ingredientes:
- 250 gr de carne picada (yo cerdo y ternera a partes iguales)
- 100 gr de habas (yo rojas)
- media cebolla
- dos dientes de ajo
- una zanahoria mediana
- tomate natural
- vinagre balsámico de módena
- medio pimiento rojo
- una guindilla
- comino molido
- pimienta molida
- aceite de oliva
- sal

Empezaremos haciendo un sofrito con las verduras.

En una olla ponemos el aceite de oliva, y añadimos el ajo, la cebolla, el pimiento rojo y la zanahoria finamente picados.

Yo voy poniendo cada verdura de una vez, y espero medio minutito antes de añadir la siguiente... manías que tiene una!

Cuando esté en su punto, pasados unos 6-8 minutos, añadimos la carne salpimentada y la doramos, para sellarla. La deshacemos con una cuchara o espátula de cocina para que se separe bien.

Cuando está dorada, le añadimos el tomate picado en cuadraditos, la guindilla troceada (yo le puse sólo una parte, para que no picase mucho) y el comino y damos unas vueltas.

Añadimos despues las habas, que habremos tenido a remojo al menos 12 horas. Cubrimos con agua, y ponemos a guisar lentamente.

En la receta original ponía que se añadiese el agua necesaria para la cocción desde el principio, pero yo fui añadiendo poco a poco, según iba necesitando, por eso no puedo deciros la cantidad exacta.

Añadimos el vinagre balsámico, y rectificamos de sal si es necesario.

Desde este momento estuvo más o menos una hora, hasta que las habas estaban blanditas.

Cuando esté casi listo el guiso, ponemos a cocer el arroz... y que no os pase como a mi, que por estar a varias cosas a la vez en vez de arroz era una masa pastosa...fatal!
Pero bueno, comer lo comimos igualmente! Con la salsita de la carne ya mejoró de textura!

Como podéis ver el plato no es muy "fotogénico", si normalmente me cuesta escoger las fotos porque tengo un montón que pondría, en este caso me costó bastante elegir unas "medio decentes".

Es tal cual la comida de los vaqueros, la típica que cogen con un cucharón y "lanzan" al plato...sin duda mucho mejor de sabor que de aspecto, por suerte!

martes, 14 de septiembre de 2010

MOUSSAKA GRIEGA

Whole kitchen en su Propuesta Salada para el mes de Septiembre nos invita a preparar todo un clásico de la cocina tradicional griega, una Musaca.

Otra receta de las que no había hecho antes! Ni probado, es la primera vez que cocino y como moussaka... o también podríamos decir: "cocino y disfruto moussaka".
Perdonadme, tenía que hacer el chistecillo fácil.

No sé por qué es una comida que nunca me ha llamado demasiado la atención, supongo que porque no soy demasiado fan de las berenjenas, porque el resto de ingredientes me encantan.

Consulté bastantes recetas antes de decidir cual hacía, y al final me quedé con la de Morguix. Al parecer la receta está sacada de un libro de Sarah Woodward , "La Cocina Mediterránea Clásica", que rescata las recetas originales de las comidas mediterráneas más tradicionales. Desde luego el libro tiene muy buena pinta, seguro que muchas de ellas son bastante distintas de las recetas que hoy preparamos.

Es un plato montado en capas alternando berenjenas, carne y crema de queso (en la mayoría de las recetas ponían bechamel en vez de esta crema de queso).

En principio cuando la vi pensé que me iba a recordar a la lasaña, pero al llevar distintas especias y la crema de queso feta, el sabor es bastante distinto. Se parecen bastante más de apariencia que de sabor.

Os pongo la mitad de los ingredientes de la receta original. Con estos podeis hacer moussaka para 3-4 personas.

Ingredientes:
- 500 gr berenjenas
- sal

Para la carne:
- aceite de oliva
- 1 cebolla picada
- 375 gr de carne picada de ternera
- 1/2 cucharadita de canela molida
- pimienta (yo molinillo 5 pimientas)
- 125 ml de vino tinto
- 500 gr de tomate triturado
- 1 cucharadita de miel
- perejil fresco picado
- orégano
- 60 ml caldo de carne o pollo (no le puse)

Para la crema de queso:
- 75 gr de requesón
- 50 gr de queso feta
- 250 ml de leche entera
- 2 huevos grandes
- nuez moscada
- pan rallado
- queso rallado (yo parmesano)

Empezamos cortando las berenjenas en rodajas de 1/2 cm aproximadamente, y las ponemos en un plato o fuente con sal para que pierdan parde del agua y la acidez. Es importante que no estén más de 30 minutos, para que no se salen demasiado.
Patt nos da un consejo en su "Moussaka... an english version". Podemos poner la berenjena a remojo en sifón, y así no hay "peligro" de que quede demasiado salada.
Ella usa también pimienta de jamaica, al parecer es como la nuez moscada pero más fuerte. Seguro que le queda genial al plato!

Cuando haya pasado esa media hora, lavamos las rodajas y las secamos bien.
Para cocinar la berenjena tenemos 3 opciones: rebozarla y freirla, asarla en el microondas, o asarla en el horno.
Yo como tenía el horno caliente de una "maldad" que había hecho esa mañana, la asé en el horno, se hizo enseguida.

Reservamos.
Para la carne:

Picamos la cebolla y las rehogamos en aceite suavemente. Tiene que quedar transparente y blandita pero no dorada.

Subimos el fuego y añadimos la carne, la canela, la pimienta y la sal.
Doramos revolviendo de vez en cuando para que se haga homogéneamente y se impregne bien con todos los sabores.

Echamos el vino y dejamos hervir unos 5 minutos.

Añadimos despues el tomate y la miel y bajamos el fuego. Dejamos que se vaya haciendo lentamente, removiendo de vez en cuando.

Pasados unos 10 minutos, añadimos el caldo (yo no le puse), el orégano y el perejil.

Dejamos que siga haciendose lentamente, sin la tapa para que se vaya evaporando y quedando cada vez más consistente (tiene que quedar más bien espeso, no es un relleno muy suelto).
Unos 20-30 minutos más o menos.

La canela de la un toque muy personal al plato, si no estais acostumbrados a usar canela para cocina salada os recomiendo poner sólo una pizquita para ver si os gusta.
El sabor de la carne me recordó bastante a la comida árabe (al menos a la que yo probé aquí, que a lo mejor nada tiene que ver con la auténtica).
Antes de empezar a montarla, haremos la crema de queso.

Mezclamos con la batidora la leche, los quesos, los huevos y la nuez moscada.

Calentamos la mezcla al baño maría unos 15 minutos (es importante que no hierva para que el huevo no cuaje) removiendo constantemente hasta que vaya espesando y quede con la consistencia de una crema.

Podemos montarla en raciones individuales o bien en una fuente más grande, para ir cortando y sirviendo porciones.

Yo hice dos individuales: una redonda y otra cuadrada con aros de emplatar (a ver donde se vio un aro cuadrado, jiji) y una fuentecilla pequeña con otras dos raciones.

Ponemos en la base unas rodajas de berenjena, cubrimos con carne, y napamos con la crema de queso.
Repetimos el proceso, de forma que queden dos capas de cada ingrediente, y espolvoreamos con pan rallado y queso (parmesano, mi amado parmesano).

Metemos en el horno precalentado a 180º unos 20- 30 minutos, dependiendo del tamaño de "las piezas".

Cuando estén listas, las sacamos del horno y con cuidado de no quemarnos retiramos los aros de emplatar.

Esperamos un par de minutos (quema muuucho) y a disfrutarla! Una auténtica moussaka griega!

miércoles, 21 de julio de 2010

HAMBURGUESAS CASERAS

Whole kitchen en su Propuesta Salada para el mes de julio nos invita a preparar todo un clásico de la comida contemporánea como lo es la Hamburguesa.

Qué quereis que os diga, estoy encantada de pertenecer al círculo! Las tres propuestas que he hecho hasta el momento me encantan, y la dulce de este mes también promete!

Además esta era otra de las recetas que quería hacer desde que tengo el blog, y esta ocasión ha venido que ni pintada.

La propuesta consistía en hacer la hamburguesa totalmente casera, había que hacer al menos los panecillos, la hamburguesa (la carne) y una salsa, que podía ser ketchup o barbacoa.
Yo opté por el ketchup, que es lo que le suelo poner.

Así que esta receta está formada por otras tres.

Sin duda lo que más me gustó fueron los panecillos, nada que ver con los comprados (estilo pan de molde). Impresionantes, a partir de ahora siempre que pueda los voy a hacer. Utilicé la receta de Laura (Tentaciones).

Para el ketchup y las hamburguesas, las recetas que nos mandaron con la propuesta.
Ingredientes:
Para los panecillos:
- 300 ml de leche (usé entera)
-1 huevo
-30ml de aceite de girasol
-1 cucharadita de sal (le puse 1,5 teaspoon)
-550g de harina de fuerza
-1 cucharadita de azúcar (1,5 teaspoon)
-1 sobre de levadura seca de panadero
-sésamo (opcional)

Para el ketchup:
- 350g de tomates triturados
- un cuarto de cebolla mediana
- aceite de oliva
- 35 gr de azúcar moreno
- 60 ml de vinagre
- 1/2 cucharadita de sal
- pimienta molida

Para la hamburguesa:
- carne picada (ternera y cerdo a partes iguales, unos 100 g en total por persona)
- 1 huevo
- 1 cucharada de pan rallado
- una pizca de aceite de oliva
- perejil picado
- molinillo de 4 pimientas
- mostaza de dijon
- sal

Empezamos con los panecillos:

Como ya os puse antes están impresionantes, nada que ver con los comprados. Además ese olorcillo en la cocina...mmm!
Ideales tanto para hamburguesas como para cualquier otro bocadillo.

La masa la hice en la panificadora, y luego les di forma a mano y los hice en el horno (os pongo tamibén como hacerla a mano).

Para hacer en panificadora:
Ponemos en la cubeta todos los ingredientes excepto el sésamo en el orden en que están escritos (el huevo lo batí primero, tengo que probar un día a ponerlo entero, supongo que se repartirá bien aunque no se bata previamente).
Programamos el menú masa (en la mía es el 6), y esperamos a que acabe, una hora y cincuenta minutos con dos amasados y dos levados.

Para hacer a mano:
En un bol o cuenco grande ponemos la leche, el huevo batido, la sal y el azúcar.
Pesamos la harina, y la mezclamos con la levadura de panadería.
La vamos incorporando a los líquidos, primero removiendo con una cuchara o un tenedor, y luego ya con las manos.
Cuando incorporemos toda la harina, volcamos la masa sobre la encimera o una mesa enharinada y amasamos uno 8-10 minutos. Añadiremos más harina si es necesario.

La volvemos a poner en el bol donde mezclamos, ponemos un poco de harina en la superficie, y la tapamos con un paño.
Lo ponemos en una zona sin corrientes (y a poder ser cálida), y dejamos reposar hora y media más o menos.
A partir de aquí los pasos con somunes para las dos.
Cuando acabe el programa de la panificadora o acabe el tiempo de reposo si hacemos la masa a mano, le daremos forma a los bollitos.
Tenemos que darle unos golpes o bolear la masa para que pierda el gas, y la dividimos en partes iguales, de unos 100 gramos cada una (a mi me salieron 10).
Cogemos cada bolita y le damos un ligero amasado, siempre llevando la masa de fuera hacia adentro, girándola para que quede por todas partes igual.
Esto es para que el bollito se impulse bien y crezca por todas partes por igual.

Formamos la bolita llevando los bordes de la masa hacia el centro, y luego la ponemos en una bandeja de horno con papel de hornear con la unión hacia abajo, para que no se vea luego.

Hacemos lo mismo con todas las porciones de masa (yo hice 5 panes de hamburguesa y 5 de perrito, simplemente dando forma alargada a la masa).

Debemos dejar bastante separación entre ellos, crecen bastante en el levado y luego al hornear todavía más,
Puse las 10 piezas repartidas en dos bandejas.
Las pintamos con huevo, y si nos gusta les ponemos semillas de sésamo por encima.

Cuando las tengamos todas listas, las metemos en el horno, y encendemos a 50ºC unos 5 minutos, y luego apagamos sin abrir la puerta.
Pasados unos 45 minutos, estarán listos para hornearse.

Sacamos las bandejas del horno, teniendo especial cuidado en que no haya corrientes en la cocina para que no se bajen.

Encendemos el horno a 190º, y cuando esté caliente metemos los bollitos, unos 20 minutos.

Como mi horno sólo tiene calor abajo, pasados unos 15 minutos abrí el horno y rápidamente intercambié las bandejas para que se pasasen las dos por igual.
Cuando estaban listos los panecillos, un par de minutos de grill y perfectos!

Los sacamos del horno, y los dejamos enfriar sobre una rejilla, para que no se humedezcan. Imposible resistirse a probarlos aún calientes, al menos para mi.

Quedan súper blanditos y riquísimos de 10.

Para hacer el ketchup:

Ponemos en un cazo o sartén el aceite, y añadimos la cebolla bien picada.

La dejamos (dando unas vueltas de vez en cuando) hasta que se dore, y entonces añadimos el resto de ingredientes.

Lo dejamos cocinar sin tapar a fuego lento hasta que nos guste la densidad, y entonces lo retiramos del fuego.

Si no nos importa que se note la cebolla lo podemos dejar tal cual, pero yo trituré bien con la batidora para que no se notase ningún "tropezón".

Del ketchup qué quereis que os diga, personalmente me gusta más el comprado (Heinz). No sé si es que yo no lo hice bien o que no es la "receta perfecta", pero de momento me quedo con el del súper.
Para las hamburguesas:

Mezclamos bien todos los ingredientes, y dividimos en porciones (yo las hice de unos 100 gramos). Les damos forma de hamburguesa, más o menos gruesa a nuestro gusto.

Os aconsejo hacerlas unas horas antes de consumirlas, o incluso el día antes, para que adquieran consistencia y todos los sabores se "liberen" bien.

Pueden hacerse varias y congelarlas, es muy cómodo tenerlas en el congelador para un antojo (ahora ya podemos hacer un kit de pan y hamburguesa ;-) )

Antes de cocinarlas las untamos con un poco de aceite, y las hacemos a la plancha o a la parrilla, como más nos guste (yo esta vez las hice a la parrilla, me gsutan más).

La verdad es que me gustaron, tengo que adaptar más la receta a mis gustos, pero desde luego la textura, el sabor, y sobre todo el color (no sé por qué algunas se quedan tan rosadas por dentro, si supuestamente es carne picada) son mucho más naturales que las que compro normalmente.

Estuve dudando de si hacer una hamburguesa completa "clásica" o alguna variante, pero al final me decidí por la clásica, nunca falla!

Una vez hecha la carne, y puesta sobre la mitad del panecillo, le puse queso cheddar, lechuga (cogollos, no tenía de otra, pero me gusta más con la normal), tomate madurito, cebolla muy fina, el ketchup casero y mostaza (sueca, la que venden en Ikea, es muy suave).
Por encima, por supuesto, la otra mitad del pan.

Lo ideal es acompañarla de unas ricas patatas fritas y un refresco de cola bien frí0.
Siempre me llama la atención en las películas/series de EEUU que piden las hamburguesas con batido... hay algo que pegue menos en el mundo? Creo que no!
Espero que os guste la receta, animaos a hacerla (sobre todo los panecillos, espectaculares).

jueves, 18 de marzo de 2010

FILETES REBOZADOS CON CORN FLAKES

Receta salada! Y muy muy facilita! Y muy muy muy rica!

Hace unos días estuve buscando recetas para empanar unos filetes en corn flakes, era una de las cosas que ganas de probar.
Apunté esta receta de algún blog que no conocía, pero no lo guardé y ahora no me acuerdo de cual era, y por más que busco no doy con el, lo siento.

La receta original era con pollo, la probaré también porque tiene que estar incluso mejor.

Hice un par de salsas para acompañar, una caliente (de queso azul) y otra fría ( de mostaza, miel y nueces)

Ingredientes:
- filetes de ternera
-sal

Para macerar:
- yogur natural
- 1 cucharada de postre de miel
- 1 cucharada de postre de mostaza
- el zumo de medio limón

Para rebozar:
-harina
-huevo
-corn flakes
- pan rallado (opcional)

Empezamos salando los filetes al gusto. Los podemos usar enteros o hacer tiras, (yo los hice tiras).

Preparamos la mezcla para la maceración, poniendo todos los ingredientes (el yogur, la miel, la mostaza y el zumo de limón) en un bol y mezclamos bien.
Introducimos los filetes en esta mezcla, y removemos para que queden pringados por todas partes.

Dejamos al menos media hora macerando (puede dejarse más tiempo, incluso toda la noche en la nevera). Yo los dejé unas 3 horas.

Un rato antes de comer, hice las salsas:

Para la de queso azul, pongo en un cazo al fuego un poquito de aceite de oliva, y un diente de ajo pelado y entero. Le doy unas vueltas, y añado un trozo de queso azul y nata líquida (de la de montar), y voy removiendo para que el queso se deshaga y se mezcle bien con la nata.
Poco a poco se va espesando, al evaporarse el agua.
Cuando está a mi gusto, retiro el diente de ajo y apago el fuego.

Esta salsa puede hacerse un rato antes de comer y luego calentarla en el fuego o en el microondas.
También puede hacerse en el microondas directamente, pero a mi me gusta más en un cazo, se va controlando mejor el punto que queremos.

La salsa de yogur es una que hago muchas veces para las ensaladas (y que es prácticamente igual a la mezcla para macerar los filetes, casualidades de la vida).
Mezclamos medio yogur natural, un poco de mostaza, un poco de miel (las cantidades van al gusto de cada uno) y unas nueces picadas.

Para rebozar los filetes en corn flakes, debemos picarlos con una picadora o aplastarlos en una bolsa pasándoles el rodillo por encima. En mi caso, como eran los últimos del paquete, los rompí bien con las manos en la bolsa en la que venían (lo recomiendo como terapia antiestrés)
Si dejamos algunos trozos un poco más grandes luego quedarán más crujientes.
Podemos mezclarlos con un poco de pan rallado, si queremos. Yo le puse del que lleva ajo y perejil.

Vamos sacando los filetes de la mezcla de yogur, y los pasamos uno a uno por harina, huevo y los cereales triturados, como en el empanado normal.

Freímos en aceite de oliva (el aceite se queda inservible para utilizar otra vez, así que os recomiendo no poner demasiado), y los ponemos sobre un plato o fuente con papel de cocina para que empape el aceite que puedan escurrir.

Podemos acompañarlos como más nos guste, en nuestro caso fue con puré de patatas y una ensalada.

Entre que los filetes eran de casa y la maceración, quedaron muy muy tiernos por dentro, y con el rebozado de corn flakes muy crujientes por fuera... ricos ricos!

Os recomiendo probarlo, me gustaron más que con pan rallado normal.

Ahora a seguir probando rebozados: kikos, puré de patatas en copos, patatas fritas trituradas... ¡y a seguir disfrutando!