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domingo, 23 de diciembre de 2012

BARQUITAS DE ANCHOA Y AGUACATE


Hace unos días los chicos de Conservas Juanjo contactaron conmigo para ofrecerme el envío de uno de sus productos a cambio de luego realizar y publicar una receta utilizándolo.
La verdad es que suelo rechazar estos ofrecimientos, pero cuando visité su web me conquistó totalmente, así que acepté la propuesta y en unos días llegó un mensajero con este paquete.


Cuando lo abrí  y vi lo bien que venía presentado enseguida pensé: como se esmeren tanto con las anchoas y el bonito como con esta campaña, van a estar impresionantes.

Y efectivamente, en cuanto abrí la lata, me di cuenta de que así era.
Aparte de la buena pinta que tenían, me sorprendió el aroma: perfecto. No muy fuerte y que olía "como tenía que oler". Seguro que entendéis lo que quiero decir, hay veces que abres una lata y te dan gasas de cualquier cosa menos de comerte su relleno.


¡Cómo se nota cuando se trata la materia prima con cariño! Además de escoger por supuesto siempre la de mejor calidad, y sólo en los meses en los que está más sabrosa.
Anchoas sobadas a mano, en aceite de oliva, con color uniforme y sin espinas... un 10.
Os recomiendo echar un ojo a su web, placer cantábrico , si como a mi os encantan las buenas anchoas y el buen bonito, os encantará.

Dudé bastante sobre qué receta hacer. No quería cocinar las anchoas, para que no perdiesen ninguna de sus cualidades, así que despues de dudar y dudar me decidí por algo muy sencillo pero muy rico: una ensalada.

Pocos ingredientes, pero que combinan genial y hacen esta ensalada un primer plato perfecto en un día especial (o hacen de un día normal un día especial).

Ingredientes:
- 1 aguacate
- 1 tomate
- 8 langostinos
- 4 anchoas del cantábrico
- salsa rosa
- aceitunas negras








La receta no puede ser más sencilla:

Pelamos el tomate, despepitamos, y  picamos la carne en cubos pequeños.

Picamos también los langostinos (que habremos cocido previamente), y los mezclamos con el tomate.
Reservaremos uno o dos para decorar, si queremos.

Picamos también dos de las anchoas, y las añadimos a la mezcla anterior.

Por último abrimos a la mitad el aguacate. Para despepitarlo, clavamos un poco la parte central de la hoja del cuchillo (como si fuesemos a picar leña), giramos... y tachaaaannnn: aguacate despepitado y perfecto.

Con una cuchara vaciamos la carne del aguacate, la picamos y mezclamos con el resto de la ensalada.
Lo haremos con cuidado, ya que las pieles vacías nos pueden valer para presentar la ensalada, queda super vistosa y original.


Añadimos un poco de salsa rosa (o una vinagreta ligera también puede quedarle muy bien), mezclamos, y rellenamos las barquitas de aguacate.

Como os habréis dado cuenta no le he puesto sal, con el sabor de la anchoa es más que suficiente, queda perfecta.

Decoramos con un langostino (o medio, como yo), una anchoa, y una aceituna negra.

El aguacate le aporta mucha cremosidad y frescura a la ensalada, que contrasta con el sabor profundo de la anchoa.


Siempre que abro una lata o un tarro de anchoas tengo que hacer unos pinchitos como estos con queso de arzúa-ulloa, es como más nos gustan.
En Galicia es muy común comerlo así, en los aperitivos de  las fiestas patronales no suele faltar un platito de queso con anchoas, al menos en mi familia, nos encantan.
La suavidad y cremosidad del queso contrastan con la sabrosa carne de la anchoa... un matrimonio perfecto.  De los de "para toda la vida"


Aprovecho esta última foto para desearos unas felices Navidades a los que las celebréis, que paséis unas fiestas "redondas". 
Y a los que no, pues a disfrutar de los días festivos, ¡que siempre vienen bien!

domingo, 11 de diciembre de 2011

ENSALADA DE POLLO CON VINAGRETA DE FRAMBUESA

Un poquito de salado entre tanto dulce... ¡y el que nos espera! 
La verdad es que tengo varias recetas dulces (que creo que os van a gustar) pendientes  de ver la luz, pero voy a ser buena y publicar algo saladito, una ensalada super rica que nos puede servir para prepararnos de cara a los excesos que vienen.

Sé que a muchos como a mi os gustan los contrastes de dulce y salado, esta ensalada será una delicia para vosotros.

En invierno siempre suelo hacer ensaladas templadas, si no como algo mínimamente caliente no me quito el frío del cuerpo en todo el día.
Además muchas veces la acompaño con una sopa o caldo bien calentito, para "compensar".

 Ingredientes:
- lechugas variadas (verde, hoja de roble, escarola,...)
- unas espinacas baby frescas
- pechuga de pollo
- manzana (yo red chief)
- queso semicurado
- pipas peladas
- vinagreta de frambuesa

Para freír y empanar:
- ajo
- huevo
- pan rallado
- aceite de oliva

Empezaremos limpiando la pechuga de pollo y picándola en trozos iguales a nuestro gusto.
A mi me gustan grandecitos, como para comer en 2 o 3 trozos, pero podéis hacerlos "de bocado" si preferís.

Salamos los trozos y adobamos con ajo rallado y unas gotas de aceite de oliva.
Si podemos haremos este paso al menos un par de horas antes, para que el pollo esté más sabroso.

Cuando vayamos a freírlo, lo pasamos por pan rallado, huevo batido, y otra vez pan rallado, para que quede bien crujiente, mientras se calienta el aceite.

Una vez el aceite esté a punto, vamos friendo los trozos de pollo y poniéndolos sobre papel de cocina para eliminar el exceso de grasa.
Al estar empanados quedan crujientes por fuera y muy jugosos por dentro. Buenísimos.

 En un bol grande o en cuencos individuales ponemos una cama de lechugas variadas y espinacas baby. Si no las habéis probado os lo recomiendo, están muy buenas.

Sobre ellas ponemos unos gajos muy finos de manzana con piel, unas cuñitas de queso de castilla semicurado (o el que queráis, como siempre), y unas pipas peladas.

Aliñamos con la vinagreta de frambuesa al gusto. 
Yo la compré hecha, pero podéis prepararla mezclando aceite de oliva, vinagre suave de vino, sal y unas frambuesas, triturando bien con la batidora para que se emulsionen bien.

Ponemos encima los trozos de pollo... ¡y a disfrutarla!

Si queréis aligerarla podéis sustituir el pollo empanado por pollo a la plancha, y utilizar queso con menor porcentaje graso.
Las pipas y la vinagreta os recomiendo dejarlas tal cual.

Está buenísima, no sabía si la iba a publicar o no antes de probarla, pero cuando lo hice no me quedó ninguna duda. Nada más probarla se convirtió en mi ensalada favorita.

La hice "a medida" para probar la vinagreta, y la verdad es que es de esos platos de los que te sientes realmente orgulloso.

¡Ya me contaréis si la probáis!

domingo, 10 de julio de 2011

ENSALADA TROPICAL


15 días sin publicar nada... ¡récord histórico absoluto!  Durante estas dos semanas han pasado dos cosas importantes para el blog: la primera es que ha cumplido ya 2 años!
Y la segunda es que ayer mismo sobrepasaba las 250000 visitas.

Quiero daros las gracias a todos...a los anónimos y los que dan la cara, los que leen las entradas completas y los que sólo ojean las fotos, los que me visitan casi a diario y los que lo hacen una vez al mes... a todos!

No me quiero extender mucho, todos sabemos que me enrollo como una persiana, pero no quería dejar de comentar estos dos "acontecimientos" con vosotros... ¡mil gracias otra vez!

Además prometo ponerme al día con vuestros blogs, estos dos últimos meses han sido una locura total, pero a partir de la semana que viene espero volver a tener algo de tiempo para mí, y por tanto para vuestros blogs también. Y para la cocina, por supuesto... cuanto me debe de echar de menos!

Espero que si el tiempo acompaña, me permitáis compaginarlo con un poquito de playa. ¡Habrá tiempo para todo!


Y hablando de calor y playa... vamos con la receta!

No hay mucho que decir, la verdad. Es una ensalada dentro de media piña... pero como luce, eh? ;-)  Es que sólo con verla me parece que estoy en un todo incluído caribeño. O casi.

Además como siempre pasa con las ensaladas, podemos adaptarla a nuestros gustos o a lo que tengamos ese día por casa... nunca nos cansamos de probar recetas nuevas.

Os pongo lo que yo utilicé esta vez.

Ingredientes:
- media piña por persona (sobrará pulpa)
- lechuga
- un huevo por persona
- encurtidos: olivas verdes, negras y cebollitas
- gambones o langostinos cocidos (6-7 por persona)
- aguacate
- medio melocotón

Para la vinagreta: sal, aceite y vinagre.





Claramente lo más difícil de esta receta es cortar la piña a la mitad. Por un momento casi desisto, pero el orgullo de que una piña pudise conmigo pudo más que su rebeldía.

Lo que pasó es que estaba haciéndolo mal... yo empecé a cortar por la parte de las hojas, y luego comprobé que es mucho más fácil empezar por la base y acabar por el copete.

Para la próxima le digo a la frutera que me la corte a la mitad y asunto solucionado.


Vaciamos toda la pulpa, primero con un cuchillo y luego con una cuchara, para no desperdiciar nada de carne.

Ponemos una cama de leguga (en este caso eran brotes de lechuga verde y morada).  Aliñamos.
Yo cuando hago una ensalada, siempre aliño sólo la lechuga (y el tomate, si lleva). El resto de ingredientes los dejo sin aliñar, me gusta mucho como queda así, sin que los sabores se "distraigan".

Ponemos sobre la lechuga unos taquitos de la pulpa de la piña.

A continuación el huevo. Suelo hacerlo en tortilla francesa o revuelto, es mucho más rápido y me gusta más, pero también puede ser cocido.
En este caso lo hice en tortilla francesa, bien pasadita, para que los tacos quedasen bien definidos.


Luego ponemos los encurtidos: olivas verdes rellenas de ancho, olivas negras, y unas cebollitas (son muy suaves y crujientes, me encantan).

Sobre éstos ponemos los gambones, podemos colocarlos haciendo alguna forma o simplemente repartirlos por la superficie.

Por último, unos gajos de aguacate y melocotón, que le dan un toque distinto a esta ensalada.

Para decorar, podemos hacer una mini brocheta con un palillo y colocar unas hojitas de menta, no necesita nada más.


Si lo preferimos la acompañaremos con una salsa rosa ligera, o incluso una salsa de yogur.
A mi me encanta así tal cual, cada bocado es una explosión de sabor, se distinguen perfectamente todos los ingredientes al masticar.

Como os decía, esta ensalada es muy sencilla pero al presentarla dentro de la piel de piña queda muy vistosa, no deja indiferente a nadie.

Prometí ser breve y lo he cumplido... esta debe de ser la entrada más corta del blog! Otra vez batiendo récords! Estoy que me salgo!

Como siempre, última foto de "un bocado"... mirad qué colorido. El sabor, a juego.

Gracias a todos... otra vez!

jueves, 8 de abril de 2010

ENSALADA DE JUDÍAS VERDES

Una receta perfecta para la operación triquini! Sana, sana, y rica, rica!

La verdad es que a mi las judías no me van demasiado, sobre todo si son calientes. En esta ensalada es donde mejor las tolero, tanto que solemos comerla casi una vez por semana.

Eso sí, es súper cómoda y rápida de hacer. Y además sabe mejor preparada con unas horas de antelación, así que es ideal para cuando vamos a llegar justitos a casa para comer o a la vuelta de la playa... cada uno que elija su momento!

Ingredientes:
- judías verdes ( 200 gr por persona)
- huevos ( 1-2 por persona)
- bonito en conserva
- cebolla
- aceitunas verdes
- agua, sal, aceite y vinagre




Empezamos lavando las judías, y quitándole las dos puntitas de los extremos.

Las picamos del tamaño que más nos guste (a mi me gustan como en la foto, cortas y anchas, pero pueden cortar a la mitad longitudinalente si se quieren más finas)

Podemos cocerlas en agua con sal, como toda la vida, pero os recomiendo cocerlas al vapor.
No se rompe ninguna, quedan sequitas, que no hace falta escurrirlas, y al parecer pierden menos propiedades.

Pueden cocerse en la olla exprés, quedan genial y súper rápido.
Yo esta vez las cocí en la olla GM.Las pico, las pongo en un cestillo para cocer al vapor, espolvoreo con sal, y a la olla con dos dedos de agua. Programa legumbres, 14 minutos. Una maravilla!
Normalmente hago los huevos a la vez que las judías, también al vapor. Es comodísimo.
Los lavo bien, y los pongo encima de las judías. Es aconsejable que estén a temperatura ambiente, porque si no pueden romperse. De todos modos, aunque se rompan, no se esparcen sobre las verduras, enseguida cuajan y se quedan amorfos... pero siguen siendo huevos!

Quedan un poco pasados con ese tiempo de cocción, pero si rociamos la parte de la yema que se oscurece (se pone un poco verde en los bordes) con un poco de limón, recuperan el color normal.

Si los cocemos en un cazo con agua con sal (como yo esta vez), en unos 13-15 minutos desde que el agua empieza a hervir están listos.
Una vez están las judías y los huevos cocidos, tenemos dos opciones:
Podemos esperar un ratito y añadir el resto de ingredientes y tomarlo como una ensalada templada, o bien esperar a que se enfríen del todo.

A mi particularmente esta ensalada me gusta más fría, pero a veces también "cae" templada.

Prosigo, que me lío. Menuda parrafada para una simple ensalada de judías...en fin...sin comentarios!

Bueno, pues cuando esté todo a temperatura ambiente, probamos las judías de sal y rectificamos si hace falta. Ponemos la cebolla, y aliñamos con aceite de oliva (poquito) y vinagre al gusto.

Ponemos encima el huevo en rodajas, las aceitunas y el bonito.
Una vez tengamos todo "en su sitio", regamos toda la ensalada con parte del aceite de la conserva (de ahí que pusiese antes lo de poner poco aceite al aliñar la ensalada). Le da un sabor muy rico, además de que así lo aprovechamos, que da pena tirar ese aceitito tan rico.

Podemos meterlo en la nevera unas horas o tomarlo a temperatura ambiente.
Nosotros en invierno la comemos a temperatura ambiente, y en verano (si llega algún día al norte) más fresquita, recien sacada de la nevera.

Supongo que casi todo el mundo ha comido alguna vez esta ensalada, pero para los que no, aquí os la dejo!

sábado, 8 de agosto de 2009

ENSALADA TEMPLADA DE LANGOSTINOS Y GULAS


¡No todo iban a ser recetas "malditas"!

Esta receta es ideal para un día que nos apetece comer sano y rico, y tenemos pocas ganas de cocinar.
Es de mis ensaladas favoritas, y al ser templada está bien tanto para verano como para invierno.
Me gustan con los ingredientes bastante picados, como podeis ver. Con los langostinos enteros queda más bonita, la verdad...pero qué se le va a hacer! Una tiene sus manías...!

Suelo variar algún ingrediente, según lo que tenga en casa en ese momento, como hacemos todos.

Hoy le puse:
- Cogollos de tudela.
- Gulas.
- Langostinos o gambas.
- Huevo.
- Piña.
- Zanahoria rallada.
- Aceitunas verdes.
- Cebolla finita.
Para aliñar: sal, aceite de oliva vírgen y crema balsámica de vinagre de módena.

Empezamos pelando los langostinos, y les ponemos sal, ajo y un poco de aceite para que cojan bien el sabor, que luego usaremos para hacerlos a la plancha.
Ponemos una sartén al fuego, y mientras se calienta vamos lavando los cogollos.
Una vez está la sartén caliente, pasamos los langostinos, las gulas y el huevo (no hace falta batirlo, yo lo pongo en la sartén y lo revuelvo bien). Puede ser cada cosa por separado o las tres juntas, poniéndolas en este orden.
Podemos añadir una guindilla si nos gusta la comida picante.
Una vez está listo, apagamos el fuego y vamos montando la ensalada a nuestro gusto.
Está muy rica también con unas nueces picadas, hierbas aromáticas, un aliño de yogur...como sea!