Parece que fue ayer cuando "en un calentón" y después de visitar blogs y blogs de cocina me lancé con el mío propio.
Además, como podéis ver, ayer se me dio por "fisgar" en las nuevas plantillas de blogspot, y de paso le he hecho un mini lavado de cara. Año nuevo, vida nueva!
Me gustaría dedicaros esta entrada a todos vosotros, porque gracias a vuestras visitas y comentarios sé que el tiempo que le de dedico al blog no es tiempo perdido. Ni mucho menos! Me encanta cuando alguien me dice que ha probado uno de los platos que publico, yo creo que cada vez que ocurre crezco un par de centímetros por lo menos!
Para celebrar este primer cumple tenía que hacer una tartita, cómo no!
Lo único es que hay que ir haciéndola en varias "fases", pero como pasa con este tipo de tartas normalmente.
Para hacer en verano es estupenda, ya que no hace falta encender el horno, con el microondas tenemos más que suficiente. ¡Vivan las modernidades!
Eso si, una batidora de varillas facilita mucho el trabajo... si no al día siguiente puede que tengamos agujetas!
El nombre lo dice todo: es una mousse de chocolate y avellana (gran combinación) con una capa de gelatina de mermelada de fresa en el interior.
Esto último es lo que menos me ha convencido, para la próxima (porque habrá próxima) probaré con una capa fina de chocolate con avellana molida, a ver qué tal le queda.
No soy de chocolate, pero cuando se combina con avellanas ya es otro cantar... o no?
La base del bizcocho es de Clemen, de Bocados de cielo. Alguna vez ya os puse cositas suyas...es una artista! No dejéis de visitarla si no la conocéis. Os enamorará!
Vamos con la receta, que me estoy enrollando demasiado ya antes de empezar...lo que os espera, amigos!
- 2 huevos (tª ambiente)
- 50 gr de azúcar
- 50 gr de harina de trigo
Para la mousse de chocolate y avellana:
- 500 ml de nata para montar
- 3 claras de huevo
- 3 cucharadas soperas de cacao puro
- 3 cucharadas soperas de azúcar
- 2 cucharadas soperas de avellanas molidas
- 2 hojas de gelatina neutra
Para la gelatina de mermelada:
- 3 cucharadas soperas de mermelada de fresa
- 100 ml de agua
- 3 hojas de gelatina neutra
Para la gelatina de chocolate:
- 75 ml de leche
- 75 ml de agua
- 3 cucharadas soperas de cacao puro
- 2 cucharadas soperas de azúcar
- 3 hojas de gelatina neutra
Para decorar:
- chocolate de cobertura, barquillos, ....
Creo que tardamos más en leer la receta que en realidad en hacerla.
Empezaremos haciendo el bizcocho, ya que tiene que enfriar antes de seguir con la tarta.
Batimos los huevos con el azúcar, hasta que dupliquen su volumen. Lo ideal es hacerlo con batidora de varillas, es mucho mas cómodo.
Añadimos la harina, y mezclamos hasta que se integre perfectamente.
Volcamos en un molde enharinado que pueda ir al microondas (silicona, pyrex,...).
Hay que estar atentos, Clemen nos dice que una vez que suba, lo dejamos unos segundos más, y luego apagamos el microondas y lo dejamos otro minutito reposando antes de abrir la puerta.
Por si os sirve de referencia, mi microondas es de 850w y lo tuve 3 minutos mas el de reposo.
Lo dejamos enfriar sobre una rejilla.
Pasamos entonces a la gelatina de fresa (es opcional, ya os digo que puede que incluso esté mejor sin ella):
Ponemos a hidratar las hojas de gelatina en un recipiente con agua fría.
En un vaso, calentamos los 100 ml agua unos segundos al microondas.
Añadimos la gelatina, una vez esté hidratada, y removemos bien hasta que se disuelva del todo.
Ponemos entonces la mermelada de fresa, y removemos otra vez para que todo se mezcle bien.
La vertemos sobre un molde o un plato (yo lo hice sobre un plato sopero forrado con film, para facilitar el "desmoldado").
Dejamos que enfríe un poco, y a la nevera hasta que cuaje (poco, en una hora más o menos estará lista).
Lo primero que tenemos que hacer es poner las hojas de gelatina a hidratar, en agua fría como para la mermelada.
Calentamos en el microondas unos segundos esas cucharadas de nata que hemos apartado, y desharemos en ella las hojas de gelatina.
Las incorporamos a la nata semimontada.
Haremos lo mismo con las avellanas molidas, y veremos como la mezcla ya está mucho más espesa.
Luego montaremos las claras con el azúcar, hasta que estén bien firmes.
Las mezclaremos con cuidado con la mezcla de nata, chocolate y avellanas.
Lo ideal es utilizar una espátula e ir mezclando siempre de abajo a arriba, para ir aireando la mezcla.
La mousse está lista, mirad qué rápido!
Yo la hice con un aro de repostería (qué gran compra, lo uso muchísimo), pero puede hacerse con un molde desmoldable (o incluso un molde normal, o en un pyrex, y luego la presentamos ahí).
Haremos lo mismo con la gelatina.
En un plato o una fuente, ponemos el aro de repostería con la medida que queramos, la mía era de unos 20cm.
En la base ponemos el bizcocho, y rellenamos hasta la mitad con mousse de chocolate. Si queremos podemos calar el bizcocho con algún licor o almíbar, yo lo hice con almíbar de agua y azúcar.
Ponemos entonces el disco de mermelada de fresa, y seguimos rellenando con la mousse.
Para la gelatina de chocolate, empezaremos (como siempre) hidratando la gelatina en agua fría.
Ponemos un cazo al fuego (supongo que se podría hacer al microondas sin problema) con la leche y el agua, y calentamos sin que llegue a hervir.
Seguimos removiendo, y cuando veamos que está templado (al meter una yema de un dedo ya no quema) añadimos la gelatina, removiendo bien para que se deshaga del todo.
Esperamos a que enfríe un poco más, y vertemos sobre la mousse. Queda una capa súper brillante, para hacer las fotos tuve que apartarme bastante, porque se me veía reflejada en cuanto me despistaba un poco.
No sé si ya lo habré contado alguna vez, pero si hay un momento del día en que me visitan las musas, es siempre en la ducha.
Para cualquier cosa en general, ya puedo pasarme media noche pensando en algo, que la solución (si aparece) es siempre en la ducha.
Es una pasada, yo creo que si me ducho 3 o 4 veces al día acabo con la crisis mundial!
Bueno, al lío.
Vertemos el chocolate en un cucurucho de papel o un biberón para salsas, y vamos haciendo dibujos sobre el globo, como más nos gusten.
Os recomiendo que los "hilos" no sean demasiado finos, para que no se rompan al manipularlo luego.
Los adornos están listos!
Desmoldamos la mousse, y la decoramos con los adornos de chocolate y algún barquillo, por ejemplo.
Como podéis ver, los adornos quedan muy vistosos, y son súper entretenidos de hacer.
Además, los que tenéis niños, podéis dejarle esa parte para ellos, seguro que les encantará.
Por último os dejo esta foto, para que veáis la textura de la mousse...perfecta!