Puede aromatizarse con un montón de cosas: especias (curry, cúrcuma,...), frutas (coco, uvas pasas,,...) o como en este caso: con yogur natural y ajo.
La receta es de Pepekitchen, en cuanto vi estos panes supe que tenía que probarlos, y no me han defraudado en absoluto.
Se comen calientes o templados, por lo que tanto el aroma como la textura se mantienen perfectos. Estoy desando volver a hacerlos, y probar con otras especias, están muy buenos.
En principio no iba a publicar esta receta individualmente, sino que iba a acompañar a la siguiente.
Para que nadie se quede dormido leyéndola, ya que iba a ser demasiado larga, he decidido separarla, así que perdonad por las fotos: son pocas, todas muy parecidas y del mismo pan, muy monótonas.
Las cantidades que os pongo son para 4 panes.
Ingredientes:
- 1 yogur natural entero
- 1 cucharadita de mantequilla derretida
- 1 cucharadita de sal
- 360 gr de harina de fuerza
- 1 diente de ajo rallado
- 2 cucharaditas de miel
- 1 pizca de cominos molidos o enteros
- 1 cucharadita de levadura de panadero seca
Para pincelar:
- mantequilla derretida
- cilantro picado
No sé si alguna vez os había comentado lo encantada que estoy con mi pani,...jajajaja! Vaaaale, sé que lo digo siempre, pero es que es una maravilla.
Cuando me apetece, sigo haciendo las masas a mano, pero cuando estoy justa de tiempo, suele ser mi salvación, nunca falla.
Para hacerla en panificadora, empezaremos como siempre poniendo los líquidos, en este caso el agua, la mantequilla derretida y el yogur.
Añadimos la sal.
Luego pondremos la harina (en la receta original eran sólo 300 gramos, pero quedó muy húmeda, imposible de manejar), y sobre ésta, en 3 esquinas de la cubeta ponemos el ajo molido, la miel y el comino.
Hacemos un agujerito en el centro de la harina, y ponemos la levadura.
Programa masas... ¡y a esperar!
Para hacerla manualmente, pondremos la harina mezclada con la levadura en un bol. Añadimos el comino, la sal, la miel y el ajo rallado, y mezclamos con una cuchara de madera.
Luego añadiremos los líquidos: el agua tibia, la mantequilla derretida y el yogur natural.
Mezclamos primero con una cuchara de madera, y cuando se haga difícil pasamos a hacerlo con las manos.
Cuando esté todo mezclado, sacamos la masa del bol y sobre una superficie lisa amasamos al menos 10 minutos, para que quede una masa elástica y manejable. Si es necesario, añadiremos algo más de harina durante este proceso.
Hacemos una bola, y la ponemos en un bol cubierta con un paño o film y la dejamos fermentar, al menos una hora en un sitio cálido y sin corrientes, hasta que doble su volúmen.
A partir de aquí los pasos son comunes:
Boleamos la masa, y la cortamos en 4 partes iguales, más o menos.
Hacemos una bola con cada una, y con un rodillo sobre una superfice enharinada las estiramos con forma alargada y plana, más o menos de 1 cm de grosor.
Podemos hornearlas sobre cualquier chapa de horno, o si tenemos, sobre una piedra para pan o pizza... ¡quedan perfectos!
Lo más importante es que la base sobre la que pongamos el pan esté bien caliente, como las paredes del horno tandoor en el que se hacen normalmente estos panes.
Para ello, habremos precalentado el horno a 240º, con la base sobre la que haremos los panes dentro. Yo en este caso utilicé una piedra (falsa, en realidad es cerámica) para pizza.
Cuando estén bien caliente, ponemos rápidamente sobre ella los panes, y llevamos al horno unos 8-10 minutos, o hasta que veamos que están listos.
Si están aún pálidos, los ponemos unos segundos bajo el grill.
Cuando los saquemos, pincelamos con una mezcla de mantequilla derretida y cilantro picado, y los cubrimos con un paño para que se mantengan calientes hasta que los vayamos a servir.
Como os decía a nosotros nos encantaron... ¡a ver quien se resiste ante un pan como este recién hecho!
Por aquí nadie, desde luego.