Este mes me he animado a participar en el evento HEMC #56. Hemc es el acrónimo de "hecho en mi cocina", lo había leído un montón de veces en otros blogs pero no sabía qué significaba exactamente.
Tampoco sabía en qué consistía, y me han gustado mucho sus "bases".
Para los que no lo conozcais, os resumo rápidamente: cada mes un anfitrión propone un tema, y todo aquel que quiera puede publicar una o dos recetas relacionadas.
Este mes el tema escogido por Carmen son las croquetas. Pueden ser dulces, saladas, con bechamel, con patata,... en fin, como queramos con tal de que sean croquetas.
Podemos publicarlas hasta el día 25, así que si os animáis aún estáis a tiempo. ¡Rápido, a los fogones!
Carmen tiene un blog que me encanta, se llama recetas de tía Alia. Además ella es un solete, os animo a daros una vuelta por su cocina y descubrir de dónde viene el nombre del blog. ¡Qué envidia me da!
Estuve pensando en varios ingredientes para hacer unas croquetas originales, pero al final me decidí por unas muy clásicas, de jamón serrano y champiñones (en este caso portobello, pero pueden ser normales), pero añadiéndole queso camembert, para que quedasen más cremosas.
Las croquetas me encantan, de hecho cuando vamos a comer con los amigos y pedimos unas raciones para compartir, yo siempre pido croquetas. Si son caseras, claro.
Pero tengo que reconocer que no me salen del todo bien. Yo lo intento, pero no les cojo el punto.
No quedan malas de sabor, pero tengo que seguir practicando la textura.
Creo que voy a hacer todas las recetas del recopilatorio hasta conseguir unas perfectas! Desde ahora hasta el 2012 comiendo croquetas 3 o 4 veces por semana! jajajaja
Por cierto, que es la primera vez que las tres recetas que aparecen en la portada del blog son saladas... ¡más de dos años para que esto ocurriese!
Con estas cantidades salen unas 18 croquetas medianas.
Por cierto, que es la primera vez que las tres recetas que aparecen en la portada del blog son saladas... ¡más de dos años para que esto ocurriese!
Con estas cantidades salen unas 18 croquetas medianas.
Ingredientes:
- una loncha gruesa de jamón serrano
- 3 champiñones portobello
- medio queso camembert pequeño
- 30 gr de mantequilla
- 50 gr de harina de trigo
- 50 gr de harina de maiz refinada (tipo maizena)
- 750 ml de leche entera
- 1/4 de cebolla mediana
- nuez moscada
- unas gotas de aceite de oliva
- sal
- 3 champiñones portobello
- medio queso camembert pequeño
- 30 gr de mantequilla
- 50 gr de harina de trigo
- 50 gr de harina de maiz refinada (tipo maizena)
- 750 ml de leche entera
- 1/4 de cebolla mediana
- nuez moscada
- unas gotas de aceite de oliva
- sal
Empezaremos picando bien finos el jamón serrano y los champiñones.
Ponemos en una sartén grande o una olla unas gotas de aceite de oliva, y cuando esté caliente los agregamos.
Los pasamos durente unos minutos, y los retiramos y reservamos.
En la misma olla, ponemos la mantequilla a derretir.
Cuando esté caliente añadimos la cebolla muy finamente picada, y la dejamos pasar lentamente hasta que se vuelva transparente y esté blanda.
Removemos contínuamente durante un par de minutos, para que la bechamel luego no tenga sabor a harina cruda.
Añadimos la leche caliente poco a poco, removiendo sin parar para que no se formen grumos. Este paso es muy importante.
Cuando hayamos puesto la leche (si queremos podemos reservar unos 100 ml por si no los necesitamos) añadimos el jamón y los champiñones que habíamos reservado al principio.
Añadimos también el medio queso camembert, y una pizca de nuez moscada.
Añadimos también el medio queso camembert, y una pizca de nuez moscada.
Rectificamos de sal, por si necesita más que la que le añporta el jamón.
Según pasa el tiempo veremos como la bechamel va espesando. Tenemos que seguir removiendo hasta que la masa se despega de las paredes de la olla o sartén, unos 8-10 minutos en mi caso.
Vertemos la masa en una manga pastelera o un bol (o donde solamos hacerlo normalmente) y dejamos que enfríe completamente.
Si queréis darle forma de croqueta típica, os aconsejo poner la masa en una manga pastelera sin boquilla, e ir haciendo "churros" de masa, para luego cortarlos de tamaño similar y redondearlas con la forma clásica.
Y si os da igual la forma, os recomiendo hacerlas como yo, con forma cuadrada. Es súper rápido, simplemente tenemos que tener la precaución de poner la masa en un recipiente cuadrado o rectangular, y cuando esté bien firme, cortar las porciones con un cuchillo.
Para el rebozado, las pasé por huevo y pan rallado dos veces. Es decir: huevo, pan rallado, huevo y pan rallado otra vez.
Queda un rebozado muy crujiente y compacto, me gusta mucho hacerlo así.
La única pega es que va por libre, y se despega de la bechamel.
Las freímos en abundante aceite de oliva a temperatura media, para que no se quemen por fuera y queden bien calientes por dentro, poniéndolas sobre un papel de cocina para eliminar el exceso de grasa.
Para acompañar las croquetas nada mejor que una buena ensalada, combinan a la perfección.
Aquí os dejo la foto de un "mordisco".
Carmen, muchas gracias por invitarme a participar, muy bueno el tema escogido!
Aquí os dejo la foto de un "mordisco".
Carmen, muchas gracias por invitarme a participar, muy bueno el tema escogido!
