Mi única duda antes de comprarla era si la cubeta cabría en nuestro mini congelador, pero como podéis comprobar cabe perfectamente, es muy compacta. Va a tener allí un hueco todo el verano, sin duda va a ser la más fresquita de la casa.
El año pasado publiqué un helado de mora, y me quedé totalmente enamorada de los helados caseros. Fue el primero (y hasta este momento el único) que hice, pero seguro que este verano me desquito!
Lo hice con el método manual de sacar cada media hora y remover, pero que una maquinita lo haga por ti es mucho más cómodo... y sobre todo rápido, no tenemos que estar pendientes durante horas para remover el helado.
Y el resultado es mucho mejor, queda con más aire, más "montado".
Pues bien, como os decía, el lunes compré la heladera. Metí la cubeta las 24 horas de rigor en el congelador, y ayer martes hice el primer helado. El resultado no podría haber sido mejor.
La receta fue improvisada, estos días atrás estuve leyendo un montón en internet, así que más o menos sabía como tenían que ser las mezclas.
Está mal que yo lo diga, pero quedó genial.
Ingredientes:
- 175 gr de fresas trituradas
- 175 gr de plátano triturado
- 100 gr de queso batido 0%m.g.
- 20 gr de azúcar invertido*
- 60 gr de azúcar normal
- 200 ml de nata para montar
- unas gotas de chocolate blanco
Para el azúcar invertido:
- 300 ml de agua mineral
- 700 gr de azúcar
- sobres para gaseosa (el tigre, hacendado,...)
Ingredientes:
- 175 gr de plátano triturado
- 100 gr de queso batido 0%m.g.
- 20 gr de azúcar invertido*
- 60 gr de azúcar normal
- 200 ml de nata para montar
- unas gotas de chocolate blanco
Para el azúcar invertido:
- 300 ml de agua mineral
- 700 gr de azúcar
- sobres para gaseosa (el tigre, hacendado,...)
Empezaremos haciendo el azúcar invertido. Se conserva un montón de meses una vez hecho, así que podemos hacer bastante y tenerlo siempre hecho.
Con estas cantidades a mi me salieron dos frascos de cristal medianos, sobre un litro.
El azúcar invertido se utiliza bastante en repostería, en el caso de los helados para que no cristalicen al congelarse.
Los sobres de gaseosa vienen de dos en dos, uno es de bicarbonato y el otro de ácido tartárico (si es de mercadona, lleva también málico).
Necesitaremos utilizar un termómetro para medir la temperatura, ya que hay que controlarla. (yo tengo uno de ikea muy baratito y va genial).
Ponemos un cazo con el agua mineral (no vale de grifo) al fuego.
Cuando alcance los 50ºC, añadimos el azúcar. Removemos.
En cuanto suba a 80ºC, añadimos un sobre y medio de bicarbonato (si es de mercadona, sobre blanco) y removemos unos segundos.
Apagamos el fuego, y cuando baje hasta 65ºC, echamos dos sobres de ácido (los del papel morado) y mezclamos bien.
Empezará a burbujear y subir un montón, casi doblando volúmen. En cuanto pasa un minuto, las burbujas desaparecen y el azúcar invertido está listo.
Lo dejamos enfriar, y lo guardamos en grascos de cristal o una botella. No hace falta conservarlo en la nevera.
Lo más"compliacado" ya está hecho!
El azúcar invertido se utiliza bastante en repostería, en el caso de los helados para que no cristalicen al congelarse.
Los sobres de gaseosa vienen de dos en dos, uno es de bicarbonato y el otro de ácido tartárico (si es de mercadona, lleva también málico).
Necesitaremos utilizar un termómetro para medir la temperatura, ya que hay que controlarla. (yo tengo uno de ikea muy baratito y va genial).
Ponemos un cazo con el agua mineral (no vale de grifo) al fuego.
Cuando alcance los 50ºC, añadimos el azúcar. Removemos.
En cuanto suba a 80ºC, añadimos un sobre y medio de bicarbonato (si es de mercadona, sobre blanco) y removemos unos segundos.
Apagamos el fuego, y cuando baje hasta 65ºC, echamos dos sobres de ácido (los del papel morado) y mezclamos bien.
Empezará a burbujear y subir un montón, casi doblando volúmen. En cuanto pasa un minuto, las burbujas desaparecen y el azúcar invertido está listo.
Lo dejamos enfriar, y lo guardamos en grascos de cristal o una botella. No hace falta conservarlo en la nevera.
Lo más"compliacado" ya está hecho!
Ahora vamos con la masa del helado.
Lavamos la fruta (el plátano mejor lo pelamos), y la trituramos con una batidora. Si nos molestan las pepitas de la fresa colamos el resultado.
Añadimos el queso batido (yo lo utilicé 0% materia grasa, pero puede ser normal) y mezclamos.
Añadimos el azúcar invertido, y removemos para repartirlo bien.
En un bol aparte, montamos la nata con el azúcar, y cuando esté firme lo añadimos al puré de frutas y queso, mezclándolo con cuidado para que la nata no se baje.
Llevamos a la nevera tapada con un film unas 4 horas, o 30 minutos al congelador.
Cuando esté bien fría la mezcla, sacamos la cubeta del congelador y la colocamos en la heladera.
La ponemos en marcha, y tenemos que verter la mezcla por el orificio de la tapa.
Esto se hace para que no se congele muy rápido y luego las aspas "sufran" al arrancar, por si la mezcla se pega mucho a las paredes. Mi mezcla era demasiado espesa para hacer esto, así que la eché directamente en la cubeta y luego tapé y encendí la heladera, y no tuvo ningún problema.
Si nos movemos rápido, no creo que pase nada.
A los 20 minutos, añadí por el agujero de la tapa unas gotas de chocolate blanco Valor. Para mi gusto son un poco grandes para el helado, para la próxima rallaré un poco de chocolate en vez de añadir las gotas.
En principio si la dejamos 40 minutos tenemos el helado listo para tomar directamente.
A los 20 minutos, añadí por el agujero de la tapa unas gotas de chocolate blanco Valor. Para mi gusto son un poco grandes para el helado, para la próxima rallaré un poco de chocolate en vez de añadir las gotas.
En principio si la dejamos 40 minutos tenemos el helado listo para tomar directamente.
Yo lo dejé sólo 30, y quedó muy bueno, con textura de helado italiano. O como un sunday, por si no habéis probado los italianos. No tengo fotos, lo siento. Como os he dicho, no había pensado publicarlo).
El que nos sobró lo metí en unos tuppers en el congelador, y pasadas 24 horas está como en las fotos.
Lo saqué del congelador e hice las fotos al momento, no lo dejé reposar ni un minuto, y así quedaron las bolas. Fueron muy fáciles de hacer, y el helado está perfecto, ni rastro de cristales de hielo.
Supongo que si lo dejamos muchos días acabará cristalizándose, como cualquier helado que compremos y tengamos muchos días en el congelador de casa, con demasiado frío para ellos.
Lo saqué del congelador e hice las fotos al momento, no lo dejé reposar ni un minuto, y así quedaron las bolas. Fueron muy fáciles de hacer, y el helado está perfecto, ni rastro de cristales de hielo.
Supongo que si lo dejamos muchos días acabará cristalizándose, como cualquier helado que compremos y tengamos muchos días en el congelador de casa, con demasiado frío para ellos.
En cuanto al sabor, increíble. Sabía que me iba a gustar (me encanta la mezcla de fresa y plátano), pero es que hay superado totalmente mis espectativas. Y con esos trozos de chocolate blanco de vez en cuando... para morirse de placer, en serio.
Cuando fui a por los sobres de gaseosa vi también estos cucurchos artesanos (vienen en paquetes de 6), que también os recomiendo, el complemento perfecto para nuestro helado casero.
Me prometí no hacer helado más de una vez a la semana... pero creo que voy a romper la autopromesa... para eso están, no?
A ver quien se resiste a un helado sano y casero un día de verano. Yo no, desde luego.
A ver quien se resiste a un helado sano y casero un día de verano. Yo no, desde luego.


