Whole kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de mayo nos invita a preparar un clásico de la cocina francesa, Clafoutis.
Dudé bastante si hacerlo de alguna otra fruta (pera, manzana, fresas,...), pero al final como nunca lo había probado, me decidí por el de cerezas: el original.
Otra duda que tuve es si poner las cerezas enteras o deshuesadas. La receta original es con las cerezas enteras, pero actualmente por comodidad a la hora de comerlo suele hacerse con cerezas deshuesadas.
Y otra vez, a por el clásico: con cerezas enteras. Y creo que fue todo un acierto, las cerezas quedan súper jugosas, con el calor revientan y tiñen la masa de alrededor....mmm! Buenísimo!
Además son muy fáciles de ir retirándolos al ir comiéndolo, como la cereza queda asada, el hueso se suelta y se puede quitar muy fácilmente.
Con esta base, no podía quedar mal, estaba claro.
Podemos hacerlo en un molde grande o en individuales, como más nos guste.
Ingredientes:
Podemos hacerlo en un molde grande o en individuales, como más nos guste.
Ingredientes:
- 3 huevos enteros
- 100 gr de azúcar glas
- 125 gr de harina
- 30 cl de leche
- 50 gr de mantequilla
- una pizca de sal
Para decorar: cerezas, azúcar glas,...
Empezaremos retirándoles los rabitos a las cerezas y lavándolas bien, para eliminar cualquier rastro de polvo.
Si optamos por deshuesar las cerezas (se hace genial con la "camisa" de un boli bic, es súper cómodo y quedan muy enteritas) las pondremos con la mitad del azúcar a macerar, sobre media hora.
Si las usamos enteras no es necesario hacer este paso.
En un bol batimos bien los huevos como si fuese para tortilla.
Añadimos la leche, y removemos.
Derretimos la mantequilla en el microondas o a fuego suave, y la mezclamos con los huevos.
En otro bol tamizamos la harina, y le añadimos el azúcar glas y la sal.
Lo mezclamos con los huevos y la mantequilla, y removemos bien. Como la masa es bastante líquida se hace muy fácilmente.
Ponemos las cerezas bien repartidas (la cantidad que queramos, según nos guste con más fruta o menos), y vertemos la masa con cuidado por encima.
Tienen que quedar cubiertas.
Los metemos en el horno precalentado a 180º, unos 20-30 minutos (dependerá del tamaño del molde).
Mientras se hornean, podemos ir viendo como las cerezas van soltando todo su jugo e invadiendo la masa poco a poco... dan ganas de abrir el horno y probarlo, qué apetecible.
Para saber si están listos hacemos como si fuese un bizcocho: pinchando con un palillo fino hasta que salga limpio.
Los sacamos del horno cuando estén listos, y los dejamos enfriar.
Los servimos en el molde, tal cual o espolvoreados con azúcar glas, como prefiramos.
Están mucho mejor el primer día.
Tengo que reconocer que esta era una receta a la que no le tenía "mucha fe", pero me sorprendió gratamente.
Queda muy parecido a un bizcocho ligero con las cerezas super jugosas en el interior... rico, rico!
Lo probaré con otras frutas, creo que de pera o frutos rojos puede estar también muy bueno.
Desde luego es un postre que se hace muy rápidamente, con muy poca materia grasa y a la vez muy rico y vistoso, así que os animo a porbarlo!