¡Aquí está el post prometido! Desde que vi estos transfers en Mensaje en una Galleta, estaba deseando probar esta técnica de decoración.
Podemos usar estas decoraciones en un montón de cosas: galletas, bizcobolas, sobre una tarta, unas magdalenas (como yo hice), ... ¡sobre cualquier cosa!
Pdemos hacer lo que queramos: letras, números, dibujos,... cualquier forma y color.
Yo en este caso aproveché la glasa que me sobró de hacer unas galletas infantiles, y como los colores me parecían apropiados para decoraciones de pascua y se acercaban esas fechas decidí hacer unos conejitos, flores, huevos, lazos y unas mariposas, que nunca fallan.
Las utilicé para decorar estas magdalenas de chocolate que os recomiendo probar, están muy muy buenas.
Os dejo aquí la receta de la glasa, con las galletas que publiqué el año pasado por estas fechas, por si no tenéis ninguna de referencia.
Lo primero que tenemos que decidir es qué dibujos queremos hacer. Podemos inspirarnos en un papel de regalo, alguna ilustración que nos guste o como yo hice, directamente buscar en internet dibujos para colorear en páginas infantiles, hay un montón para descargarse libremente.
Los montamos en un folio y los imprimimos. Os recomiendo no ponerlos tan juntos como yo, algunos eran complicados de dibujar por estar muy cerca de los de al lado.
Cuando hacemos este tipo de decoraciones es importante planificarnos y tener a mano todo lo que necesitemos, para no interrumpir el trabajo.
Sobre el papel con nuestros dibujos pondremos una lámina de acetato transparente, y ya podemos empezar a divertirnos.
Yo prefiero no fijarlos entre ellos, ya que así puedo ir moviendo los dibujos si es necesario.
Como al decorar cualquier galleta con glasa, empezaremos haciendo el contorno de nuestro dibujo y luego rellenándolo.
Si queremos utilizar dos colores distintos, deberemos esperar un rato para que el contorno esté casi seco antes de rellenarlo, y los colores no se mezclen.
Para hacer los lazos también esperé un rato entre parte y parte, para que quedase el volumen bien marcado de cada zona.
Con un palillo o una espátula alisamos la glasa si hace falta, y luego le ponemos los detalles que queramos.
Unas bolitas de anís para los rabitos pomponosos, fideos para los bigotes, bolitas de diferentes tamaños para los ojos y narices... todo lo que se nos ocurra.
En mi caso como los dibujos eran bastante pequeños y no mezclé colores, hice un montón de piezas en poquísimo tiempo, me sorprendió bastante.
Para hacer las mariposas deberemos hacer cada ala por separado, y luego dejarlas secar al menos 24 horas.
Cuando estén bien secas, las despegamos del acetato (es muy sencillo, simplemente doblamos un poco el acetato y ya vemos como se separan)
Doblamos un trozo de acetato con el ángulo que queramos, y lo ponemos en algún sitio para que no se caiga, por ejemplo sobre un libro abierto.
Hacemos unas bolitas para el cuerpo de nuestra mariposa, y con cuidado pegamos las alas.
Son bastante frágiles al ser tan finas, así que hay que hacerlo suavemente.
Las decoraciones tardan unas 24 horas en secar, pero yo os recomiendo dejarlas al menos 48, sobre todo si vivís en una zona húmeda como yo.
Pasado este tiempo, podemos ya separarlas del acetato y utilizarlas para en lo que queramos.
Algunas como los huevitos y las mariposas son bastante delicados, porque son muy calados, pero el resto se pueden manipular sin cuidado.
Es muy parecida a esta técnica de decoración con chocolate, pero queda con más volumen y más colorida, me gustó mucho el restultado.
Y por fin el resultado final, como os decía los puse sobre unas magdalenas con merengue, pero se pueden utilizar casi para cualquier cosa.