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miércoles, 13 de febrero de 2013

ROSAS DE REGALIZ

 
Díselo con flores... ¡pero de las ricas, de las que nos gustan a todos!
 
Mañana 14 de febrero es el día de los enamorados en algunos países, y día del amor y la amistad en otros. Fue una de las primeras cosas que leí esta mañana cuando encendí el ordenador.
Es un día totalmente comercial, como el del padre, de la madre, de pepito piscinas o de "xan das bolas", pero como no está mal de vez en cuando tener un detalle con las personas a las que queremos (y de paso a los que nos gustan aprovechamos para hacer cosas rosas, corazonosas y cuquis), os animo a preparar un ramito de estas flores para vuestros enamorados, amigos, compañeros de trabajo... a quien prefiráis.
 
No quiero excusas, sé que publico un poco justa, pero sólo necesitamos unos minutos para bajar a comprar los ingredientes y luego un ratito para hacer las flores... ¡y luego tenemos toda la vida para hacer felices a quien queramos!
 
 
El destino quiso que no pudiese publicar esta entrada hasta hoy... ¿y qué pasa hoy? 13 de febrero. Cumpleaños de patt, la gran patt... la rubia más buena y corazonosa de todo intenné... así que estas rosas son para ti, darling. 
 
 
La primera vez que hice estas florecitas fue para la boda de Lucía y David, querían algo especial para compartir con sus invitados durante el baile, y buscando buscando en internet vimos unas flores parecidas a estas.
Cuando intenté hacerlas no me gustaba como quedaban (demasiado planas, se hacían simplemente enrollando la lengua de gato), así que fui probando hasta dar con una forma más vistosa pero igualmente sencilla de hacer.

Desde entonces las he hecho alguna vez más, la última este fin de semana para hacer el mini paso a paso, para que todo podáis hacerlas en un pispás.

Son siempre un éxito, os lo aseguro, dejaréis a quien las reciba con la boca abierta.

Ingredientes:
- lenguas de gato rosas y verdes
- gominolas pequeñitas para hacer de tope
- palitos de brocheta

Opcional:
- una maceta o lapicero
- porexpán
- sisal verde, papel de seda, hierba seca...

Imprescindible:
- paciencia
 

De cómo se hacen hay muy poco que decir, una imagen vale más que mil palabras.

Empezaremos pinchando la gominola que hará de tope en el palito de brocheta. Os recomiendo hacerlo por la parte que no tiene punta, para evitar accidentes con los "tragones".
Las lenguas de gato verdes las partiremos en 3 ó 4 trozos iguales para hacer de hojas.
Cogemos un trozo, lo doblamos con forma de lazo y lo pinchamos en el palito.
 

Finalmente cogemos una lengua de gato rosa (entera) y empezamos a enrollar, sólo un par de vueltas, para hacer el capullo de la flor.

Luego seguimos enrollando, pero también girando a la vez, para darle volumen a la rosa.
A lo mejor no os sale a la primera, pero haciendo un par de pruebas sale enseguida. Palabra.
Cuando hayamos casi acabado la tira, ponemos el trozo final bajo la rosa, para que al pincharla quede bien sujeta y no se deshaga.


Y nuestra primera rosa está lista. Así de sencillo.

Ahora es cuando nos debemos armar de paciencia, si queremos hacer un ramo frondoso necesitaremos bastantes flores, pero como es algo que podemos hacer viendo la tele o a ratitos, se hace muy llevadero, aunque es muy mecánico.
Siempre que hago estas flores me acuerdo de las pennyflores, y me dan ganas de ponerme a cantar la canción pirata: hey, hey, coge el timón que viene un tifón... ;-)


Podemos hacer una flor sencilla, un ramillete, o ponerlas en una maceta, que a mi personalmente es como más me gustan.

Rellenaremos la maceta escogida con porexpán (o incluso piedrecitas o arena) e iremos pinchando las flores en ella, con cuidado de que queden bien repartidas y no queden huecos o zonas muy cargadas.
Luego un poco de sisal verde, papel de seda o lo que queramos para que quede más chulo... y nos quedará así de bien.

Como os decía nadie queda indiferente ante este ramito de flores... y es que es un regalo muy dulce.

Mi sobri, que estuvo aquí unos días de visita, justo cuando hice las fotos del paso a paso de las flores, no paraba de decir que se iban a caducar, que había que terminarlas ya. Anda que no sabe nada la "colega"...
 
 
 

lunes, 7 de mayo de 2012

TARTA DE GOMINOLAS II (con paso a paso)


¡Otra tarta de gominolas! Esta vez con el prometido paso a paso... ¡espero que llegue a tiempo para todas las comuniones y cumpleaños que se avecinan, que sé que son muchos!

En la otra tarta de gominolas que publiqué (aquí la tenéis, es muy parecida a esta) me quedé con ganas de hacerlo, ya que a algunos os surgieron dudas de cómo "hornear" vuestra propia tarta. 
Está claro que en casos como este vale más una imagen que mil palabras.

Aprovechando que iba a hacer esta tarta para el bautizo de mi "sobrino" Manu, hice algunas fotos para el paso a paso.
Es muy básico, pero es que las tartas de gominolas es lo que tienen... una vez que ves más o menos como se hacen, no necesitas nada más para hacer las tuyas.

Necesitaremos:
- unas planchas o bases de porexpán
- papel para forrarlas
- palillos o pinchos para fijar las gominolas
- gominolas a porrón
- un dedal
- paciencia (imprescindible)

Y cuando digo paciencia, digo que es mejor no hacerlo con prisa... pero es un trabajo muy sencillo, que además podemos dividir en varios días en nuestros ratos libres.
Yo suelo hacerlas por las noches, mientras veo la tele un rato. Como el trabajo es muy mecánico, podemos dividir nuestra atención en hacer varias cosas a la vez.


Si compramos/reutilizamos una plancha de porexpán (poliestireno extruído, para más señas), empezaremos cortando los discos que vayamos a utilizar.

Yo escojo platos y cuencos de diferentes tamaños, marco con un rotulador y luego los corto con un cutter. Esto para mi sin duda es lo peor de hacer las tartas, las bolitas de porexpán empiezan a pegarse a todo... ¡viva la electricidad estática!

Podéis encontrar planchas en almacenes de construcción, pero os recomiendo antes visitar esta web ( Porexcut, también tiene facebook), creo que para las siguientes tartas compraré las bases.  Me ahorro lo más engorroso, están a muy buen precio, y hay infinidad de formas y tamaños.

Si hacemos la tarta con discos circulares, podemos aprovechar las esquinas que nos van quedando, uniéndolas con palillos y luego cortándolas con la forma que prefiramos.
En este caso yo había hecho 4 discos, pero luego al hacer la tarta me "pidió" otro piso, así que uní unos restos para hacer el último... ¡no se puede desperdiciar nada!

Si pincháis en las fotos las podéis ver más grandes
.

Una vez tengamos los discos listos, los forramos con papel. Os aconsejo utilizar uno que no sea demasiado duro, ya que hay un montón de palillos que clavar... y a la larga se nota la diferencia.
Creo que con las bases compradas no hará falta forrarlas, yo lo hago más que nada para que no caigan bolitas entre las gominolas.

Para fijar unos discos a otros, pinchamos 3 o 4 palillos en la más grande, y clavamos encima la siguiente, con cuidado para que al apretar los palillos no salgan hacia arriba y nos lastimen.

Así con todas las que vayamos a utilizar, aunque luego si vemos que le queremos poner otro piso, siempre podemos hacerlo.


Para fijar las gominolas yo utilizo palillos de los que tienen sólo una pica y el otro extremo torneado.
Los planos son demasiado blandos, y con los redondos de dos puntas (al menos por mi experiencia) es más fácil que las gominolas se caigan una vez fijadas.  
Estos de un sólo lado también tienen un inconveniente: a veces al clavar se rompen justo por la parte torneada, y hay que sacar la gominola, buscar la parte rota de madera, quitarla, y decidir si volvemos a poner la gominola en su sitio o directamente nos la comemos. Suele ser la segunda opción.
No pasa muy a menudo, así que yo sigo utilizando estos. Se nota muy fácilmente si se rompe, no os preocupéis.
Además, con la fuerza que se hace para clavarlas, si no se rompen en este momento, creo que ya no se rompen nunca. 

Como os decía en la lista de ingredientes, hay unos pinchos de plástico de colores que también se pueden utilizar, sobre todo si hay niños de por medio. Creo que normalmente se compran en mercadona, por si os sirve de referencia.

Es importante ser bastante organizado para ir pinchando las gominolas. Yo suelo abrir las bolsas y poner las gominolas en distintos cuencos o platos, para ver bien todas las que tengo y escoger la que necesite en cada momento.

Otra cosa a tener en cuenta es la elección de los colores. Debemos escoger unos colores que combinen bien (o al menos no se maten) entre ellos.


Os digo como hago yo para pincharlas: cojo la gominola con una mano, y con la otra le clavo el palillo por la parte torneada.
Luego la sitúo en su sitio, y con un dedo con dedal empujo hasta que se clave en el porexpán. Muy importante lo del dedal, si sólo vamos a pinchar unas cuantas no hace falta, pero en cuanto llevamos un rato pinchando incluso podemos llegar a hacernos herida.

Vamos pinchando por hileras, dando vueltas y más vueltas hasta que  tengamos toooooda la tarta cubierta.
Personalmente me gustan bastante cargadas, que no se vea el papel que recubre las bases.

Pare rematar y darle altura, esta vez no puse palotes, sino que coloqué unos tanzanitos bordeando los chupa-chups, y unos palos de brocheta con corazones de nube bañados en chocolate rosa... ¡cómo me gustan estos corazones!

Los chupa chups también los clavo con un palillo, pero pinchando primero en le porexpán y luego clavando el palo del chupa a modo de vaina.

Si os gustan las manualidades y tenéis alguna celebración a la vista os recomiendo animaros a hacer una de estas, son muy entretenidas y sin duda muy llamativas. ¡No fallan nunca!
Además no hay problema si sobran gominolas... seguro que hay un montón de candidados para repartirlas y llevárselas a casa. ;-)

lunes, 23 de mayo de 2011

#MEGAGOMINOLA


Pues ya está aquí la megagominola! A principios de mes unos cuantos blogs os presentábamos una entrada común: la megamagdalena.

Hoy es el día de la #megagominola. Este evento está organizado por Belén, del blog Cocinar para dos. Os recomiendo que os paséis por su blog, en poco más de un año ha conseguido convertirse en un blog de referencia, tiene unas cosas de "quitar el sentío". Y encima nos podemos bajar un pdf con sus recetas, una maravilla. ¡Gracias, Belén!

Estuve mirando varias recetas de gominolas, y al final me quedé con estas 100% naturales. La receta es del blog de Sandeea, La receta de la felicidad. A estas alturas ya no me queda nada que decir de este blog de matrícula de honor.


La verdad es que las suyas quedaron bastante mejor que la mía... creo que me quedé corta con el agar-agar, no estaba todo lo "gelatinosa" que debería.

Pero desde luego estoy orgullosa de esta megagominola tan natural: lleva simplemente fruta, agua, azúcar y agar-agar (es una gelatina natural que se extrae de algas marinas). Súper sana!
Puede sustituirse el agar-agar por gelatina neutra, la receta de Belén es muy parecida a esta pero con gelatina.

Y encima se prepara súper rápido, no nos llevará más de 10 minutos.

Podemos hacer una grande, como en mi caso, y luego cortarla para comerla, o directamente hacer gominolas más pequeñas, con formas divertidas en cubiteras o moldes de silicona.

Ingredientes:
- 250 gr de puré de fruta (yo utilicé fresas frescas y melocotones en almíbar)
- 150 gr/ml de agua
- 150 gr de azúcar
- 8 gr de agar agar (mejor en polvo)









En un cazo ponemos el agua al fuego, y cuando empiece a hervir ponemos el agar-agar.

Podemos encontrarlo en polvo, escamas o en tiras largas y delgadas. Yo lo utilicé en hebras, y la verdad es que tardó bastante en deshacerse, tuve que remover un buen rato.
Esta semana lo encontré en polvo, así que pronto volveré a hacer gomis, a ver si me quedan mejor de textura (porque de sabor estaba muy muy buena).


Mientras se calienta el agua, hacemos puré la fruta (también puede ser zumo en vez de puré, en este caso añadiremos menos agua), y lo mezclamos con el azúcar.

Cuando el agar-agar se haya disuelto por completo, retiramos del fuego y añadimos el puré de fruta con azúcar.

Removemos bien, y volvemos a llevar al fuego, sin dejar de remover durante dos minutos.

Vertemos sobre los moldes que vayamos a utilizar, y dejamos enfriar a temperatura ambiente.
En una hora estarán listas para tomarse.

Para hacer el corazón con dos sabores, pegué con unos trozos de celo una tira de acetato que dividía el molde a la mitad. Es importante que se pueda retirar sin tocar el líquido, así que sólo pondremos celo en las partes que luego no quedarán sumergidas.

Vertemos los purés en ambas partes, y cuando hayan gelatinizado lo suficiente como para que no se mezclen pero sí se peguen entre ellos, retiramos con cuidado el acetato.
Podemos comerla tal cual o rebozarla en azúcar (en este caso, mejor en el último momento, como se aprecia en las fotos según iban pasando los minutos el azúcar se iba humedeciendo y disolviendo).


Como están hechas con fruta fresca, es mejor consumirlas cuanto antes, aunque Sandeea comenta que las ha llegado a guardar hasta una semana en un bote hermético en la nevera.

Tanto de sabor como de textura me recordó mucho al dulce de frutas de 3 colores que podemos encontar en el súper (que me encanta, por cierto). 

¿Cual será el próximo mega-reto...? Estoy deseando saberlo!

jueves, 17 de marzo de 2011

MACETAS DE GOMINOLAS


Hoy os traigo una receta especial... muy dulce y llena de amor! Este "jardín" lo hice hace unos días para  boda de una amiga, Paula.

Cuando estaba empezando a organizar su boda se le ocurrió hacer unas tartas de gominolas para poner en las mesas durante el baile. ¡Gran idea!  En cuanto me lo comentó, me acordé de las macetas de gominolas que había visto en un montón de blogs. Era la ocasión perfecta para hacerlas.


A las dos nos encantó la idea, y además de tamaño son mucho más adecuadas que unas tartas, que llevan un montón de gominolas por muy pequeñas que sean (o al menos yo no consigo hacerlas pequeñitas, siempre acabo pasándome tres pueblos).

En total fueron 10 macetas y 3 tartas (las tartas iban en las mesas donde había niños). Más de 5 kilos de gominolas... al verlas todas juntas asustaban!

Ingredientes:
- macetas
- porexpán
- papel de seda
- palillos de doble punta
- gominolas a gogó

También necesitaremos:
- tijeras
- papel celofán
- lazos y pegatinas
- ¡imaginación y paciencia!


Este es otro de esos casos en los que casi nos lleva más tiempo organizarnos y conseguir todos los "ingredientes" que luego montarlo todo.

La verdad es que pensaba que iba a ser más fácil encontrar 10 macetitas de tamaño mediano, lisas, y todas iguales... pero la cosa estuvo complicada! 
Al final encontré estas, y contentísima para casa que me marché! Todo un clásico y en tono neutro, que nunca falla!


El primer paso es cortar el porexpán del tamaño y forma adecuadas. En este caso fue muy fácil, porque como la maceta tenía un rebaje, quedaba perfectamente colocado y sin moverse.
Si fuese totalmente lisa, habría que poner unas piezas para mantenerlo en su sitio (por ejemplo unos tacos de madera de la misma altura), o bien rellenarlo completamente de porexpán.

Envolvemos cada pieza de porexpán en papel de seda, del color que prefiramos.
Decidimos que fuese en  blanco y rojo, a juego con los detalles del novio y el ramo de la novia.
No hace falta pegarlo ni nada, con poner el sobrante hacia la parte interior de la maceta quedará perfecto.


Podemos hacer también unos pétalos para poner entre la pieza de porexpán y la maceta, quedan muy monos y además dan bastante volumen.

Si tenemos niños les encantará hacerlos. Yo como no tengo, y a la gata no la tengo entrenada para estos casos (de momento), me tocó hacerlos a mi: cortamos el papel con forma circular, y lo doblamos en 8. Hacemos con una tijera unos cortes con forma de pétalo, y al desdoblar el papel... magia! XD

Si los hacemos en un par de tonos de verde tienen que quedar también muy bien, como si fuese hierba.


Cogemos las gominolas de una en una y las pinchamos en una de las puntas del palillo, y luego clavamos la otra en el porexpán (tanto para las macetas como para las tartas).
Haciéndolo así conseguiremos que no se vean los palillos atravesando las gominolas (aunque sí que quedan un poco marcados).

Os recomiendo ir colocándolas en distintas alturas, quedan mucho más vistosas y llamativas.

Las primeras que hice me quedaron regular (luego las tuneé un poco), pero a medida que iba haciendo se notaba que cada vez quedaban mejor.
Y por supuesto, mi estado de ánimo mejoraba con ellas palillo a palillo! jajaja!


Hay algunas gominolas que no os aconsejo usar, ya os lo comentaba cuando publiqué la tarta de gominolas . Por cierto, es la entrada más vista de este blog ;-).
En general las regalices son difíciles de pinchar (acaban rompiéndose), y también los tronquitos. Podemos sustituirlas por espirales de regaliz y ladrillos, que son mucho más manejables y no se rompen. ¡Y están igual de ricos!
Las gominolas muy pequeñas tampoco se suelen usar demasiado, o yo al menos no lo hago, se tarda mucho en colocarlas y luego no quedan demasiado bien.

En la entrada de la tarta también os comentaba que suelo usar un dedal para ayudarme a la hora de pinchar los palillos en el porexpán... si lo hacéis vuestros dedos os lo agradecerán, creedme.


Una vez las tengamos todas bien colocaditas, podemos poner también unos chupachups o piruletas (en este caso había pensado en poner unas piruletas de corazón, pero eran demasiado grandes para poner varias en cada maceta), casi tapaban por completo a las verdaderas protagonistas.

¡Y trabajo listo, así de rápido y fácil!  Cuando las tengamos acabadas, podemos envolverlas en papel celofán y colocarles unos lazos y pegatinas bonitas, quedan genial.

Estoy segura de que Paula y Jorge disfrutarán de una vida juntos tan dulce como estas macetas... ¡se lo merecen! 

domingo, 7 de marzo de 2010

TARTA DE GOMINOLAS

¡Qué bruta soy! Para hacer esta tarta, compré más de 6 kilos de gominolas! jajaja! Había que verme cuando volvía del súper cargada a tope! Sólo pensaba en que si me pasaba algo, menuda sorpresa se iban a llevar al ver tanta gominola al "asistirme".

El fin de semana pasado fuimos a Coruña al cumpleaños de un amigo (Felicidades!), y como quería llevar algo que pudiese hacer unos días antes, aguantase sin nevera y fuese fácil de comer, me decidí a hacer una tarta de gominolas.

Es la segunda que hago, pero creo que a partir de ahora las haré más a menudo, son fáciles de hacer y a casi todo el mundo le gustan las gominolas.

Éramos unos 25, y creo que no había ni una persona a la que no le gustasen. Vicio, vicioooo!
Al final la tarta pesaba unos dos kilos y medio, así que tengo una bolsa llena de gomis tentándome en el armario...y eso que repartí algunas!
Como no sabía cuales iba a usar, yo "eché pal carro", y luego ya decidiría.

"Ingredientes" - Unas planchas de porexpán
-Papel de aluminio o regalo
- Palillos
- Gominolas a montones







Lo primero que hice fue cortar las planchas de porexpan. Como la quería de varios pisos, cogí platos de diferentes tamaños para hacer las circunferencias. En este caso la tarta es de 4 pisos.
Marqué con un rotulador los bordes, y luego fui cortando con un cuchillo de cocina.

Os recomiento paciencia y una aspiradora cerca en este paso, la habitación al acabar de cortarlas parecía una pradera nevada! Además, con la electricidad estática se pegan a las manos y a la ropa...desesperante!

Una vez nos hayamos calmado, forramos la plancha de cada tamaño con papel de aluminio o papel de regalo, para que las gominolas no toquen el porexpán y evitar que se suelten bolitas al manejarlo.
Os recomiendo visitar esta web (Porexcut, también tiene facebook), tiene dummies de diferentes tamaños y formas de porexpán alimentario a un precio genial)

Para unirlas unas a otras, ponemos la más grande sobre una mesa. Pinchamos 3 ó 4 palillos en ella, hasta la mitad, y luego ponemos encima el siguiente piso. Con cuidado, vamos empujando hacia abajo para que se clave y queden así unidas.
Hacemos lo mismo con el resto de los pisos, debemos tenerlos todos unidos antes de empezar a colocar las gominolas.

Una vez hecho esto, os aconsejo decidir más o menos cómo vamos a poner las gominolas. Debemos ponerlas de forma que se vea lo menos posible la base, queda mucho más bonita así.

Abrimos las bolsas, y las podemos poner en boles o platos soperos para que sea más cómodo cogerlas Para pinchar las gominolas yo utilizo palillos de madera normales, de los que sólo tienen una punta.
Existen también unos pinchitos de plástico de colores que se usan para esto. Supongo que si la tarta es para niños son más seguros, pero como siempre las hice para adultos, me gusta más utilizar los de madera, son mucho más discretos y no le quitan protagonismo a las gominolas, las verdaderas "artistas".

Pinchamos las gominolas una a una (yo suelo empezar de abajo a arriba, me resulta más cómodo para poder ir agarrando la tarta por encima al ir pinchando.

Os recomiendo usar un dedal para clavar los palillos, si no acabaremos con un montón de heriditas en las yemas de los dedos, y son muy incómodas.

Podemos poner cualquier tipo de gominolas, pero por mi experiencia os aconsejo no poner muchas regalices o tronquitos, es bastante fácil que se rompan y se caigan. Si nos gusta este tipo de gomis, podemos poner mejor ladrillos o espirales de regaliz, son más fáciles de sujetar.
Rematando la tarta, puse unos palotes pinchados y unos chupa chups clavados directamente en el porexpán, y creo que quedaron bastante bien, le dieron más altura a la tarta.

Una vez acabada, la podemos poner en una bandeja con blonda de las de tartas normales, y envolverla con celofán transparente, sobre todo si como en este caso es para un regalo.

Aquí tenéis al protagonista de la noche:
Si le ponemos velas, es mejor que sean bastante largas, para no tener ningún "incidente" con el fuego y las gominolas.

Como siempre, sólo queda decidirnos por la que más nos guste... y a disfrutar!